Los bomberos trabajaron desde la madrugada. Anoche, no había terminado.
El cielo en las inmediaciones del Parque Industrial de Pilar amaneció ayer envuelto por una densa humareda que dificultaba la visibilidad a los automovilistas que ingresaban al complejo por la calle Arturo Frondizi y a los que circulaban por la ruta 8.
Es que un incendio de grandes proporciones se desató alrededor de las 5 de la mañana en un predio que funciona como depósito municipal de residuos y hasta el cierre de esta edición varias dotaciones de bomberos que concurrieron desde distintos puntos del distrito no podían terminar de extinguirlo.
Si bien se desconocen hasta el momento las causas del siniestro, todo se inició a la madrugada sobre el terreno –cuya entrada se ubica sobre Frondizi a pocos metros de la calle 9- donde de depositan residuos de distinto tipo, muchos de ellos con alto grado de poder inflamable. Los distintos focos ígneos que se fueron generando tuvieron su origen en montículos de ramas, de gomas, plásticos, maderas y cartones. Y con el correr de los minutos y de las horas se fueron expandiendo hasta tomar pastizales linderos y hasta una plantación de alfalfa ubicada en un campo contiguo.
En la zona sembrada también había alfalfa que ya había sido cosechada y que rápidamente favoreció la propagación del fuego. Las altas temperaturas registradas ayer, con máximas que superaron los 40 grados de sensación térmica, también dificultaron el trabajo de los bomberos y favorecieron la expansión de las llamas y la formación de nuevos focos que hacían incontrolable la situación.
Ya en horas de la tarde, las dotaciones que llegaron desde Pilar, del Parque Industrial, de Del Viso y de Villa Rosa lograron realizar una especie de cerco el todo el perímetro para evitar que las llamas continuaran su avance. Sin embargo, en el interior del predio municipal podían distinguirse todavía pasadas las 18 de ayer al menos cinco puntos en los que el fuego no había podido ser apagado.
Zona inaccesible
Otra de las cuestiones que conspiraron contra el trabajo de los bomberos fue la inaccesibilidad de algunos sectores del terreno, debido a que por las ramas, los árboles y los altos pastizales se hacía imposible el ingreso de las autobombas. Por lo tanto, de un punto a otro del predio hubo que tirar en algunos casos hasta dos kilómetros de manguera para poder atacar los focos más impenetrables.
De acuerdo a lo que estimaban en la tarde de ayer los bomberos, el personal de Defensa Civil de la Comuna y funcionarios de Obras Públicas del Municipio que se acercaron hasta el lugar, seguramente las tareas en pos de extinguir el incendio se extenderían hasta horas de la noche.
Si bien era prematuro hablar de las razones que podrían haber originado el siniestro, nadie se animaba a descartar el factor intencional o el de la imprudencia de algún habitante de la zona con relación al manejo del fuego.
Cabe destacar que a los móviles de los bomberos que no daban abasto con la recarga de agua para continuar con la sofocación del fuego, se sumaron también dos camiones cisterna regadores que posee el Municipio.
Otros incendios que se generaron también ayer en una vivienda del barrio San Alejo de Pilar y en un campo de la localidad de Villa Rosa provocaron que parte del personal de los cuarteles que corresponden a esas jurisdicciones debieran abocarse a esas tareas y abandonaran el trabajo que venían realizando desde horas de la mañana en el basural municipal. También fue necesario para atacar todos los frentes solicitar refuerzos del cuartel de la ciudad de Escobar.
Según consignaron los bomberos voluntarios, con la irrupción de las altas temperaturas características del verano, los incendios de campos y de pastizales se vuelven una constante, favorecidos también por la imprudencia de la gente.
Depósito
El depósito municipal de residuos que se incendió ayer había sido creado por el actual gobierno mediante un convenio con la Iglesia, institución a la que pertenece el predio. El objetivo era recibir en el lugar exclusivamente restos de poda y de demoliciones. Sin embargo, la acumulación de neumáticos, plásticos y otros elementos inflamables que no estaban previstos en el plan original fue lo que terminó de complicar la situación.
