Los números folclóricos alegraron a los vecinos que asistieron a la jornada.
Unas 500 personas asistieron el pasado fin de semana a la kermés del Hogar Santa Marta par reunir fondos que permitan instalar la red de gas natural en el predio ubicado en el límite de los barrios Monterrey y Rivera Villate de Presidente Derqui.
Grupos de folclore, cumbia, ballet, teatro, un campeonato de fútbol y los típicos juegos fueron las opciones para los que colaboraron con las hermanas. A las 11.30 se abrió la sede de calle Colombia, y poco a poco se fueron ocupando las mesas bajo la frondosa arboleda. La primera parte musical fue del grupo de folclore del Hogar integrado por unos 15 chicos, luego le siguió la obra de teatro “El Arca de Noé”. En tanto, los “Altamiranda”, “Sankoy”, “Sin Fronteras”, “La Moreada” y “Los Estrelleros”, fueron los conjuntos musicales que se presentaron durante toda la jornada.
También hubo cumbia con “Los Caporales” y una festiva murga. Por su parte “Raíz y Patria” y “Casa de Cultura de Presidente Derqui” fueron los cuerpos de baile que interpretaron danzas autóctonas que despertaron fuertes aplausos.
“Es maravilloso sentir que la gente nos acompaña espontáneamente, eso se debe al cariño y respeto que tienen por el hogar, ven el trabajo que se hace en la institución y acompañan para colaborar con los chicos que asisten” comentó la hermana Yolanda, a cargo de la organización del encuentro solidario.
El tumbalatas, la rueda de la fortuna, embocarlo a Shrek, entre otros divertidos juegos atrajeron a grandes y chicos.
Un bufé con panchos, hamburguesas y gaseosas permitió, además, que se agrande la entrada económica. Todo se extendió hasta pasadas las 19.30. Una parte del objetivo estaba cumplido, y con lo recaudado se buscará el modo para que llegue el gas natural al hogar.
Hace un año las religiosas pidieron presupuesto y la obra costaba unos 40 mil pesos porque es sobre una amplia edificación donde viven las religiosas, se educa a muchos niños del barrio, y funciona un importa centro sanitario.
A su vez, 180 chicos desayunan y almuerzan allí, hacen la tarea, juegan, se distraen y se educan contenidos por las hermanas.
Y, sólo como ejemplo, cocinarles significa consumir un tubo de 45 kilos cada tres días.
