Flamante. Torre Bolívar, frente al municipio, acaba de ser finalizada.
La ciudad de las altas torres que algunos imaginaron en algún momento quedó en el olvido. El primer golpe a esa ilusión de muchos desarrolladores se lo asestó la ordenanza aprobada por el Concejo Deliberante local que impide la construcción de edificios de más de 25 metros (7 pisos). El otro cachetazo se lo dio la ecuación económica de los inversores, que en la actualidad parece no cerrar en edificaciones superiores a las 4 o 5 plantas.
“Antes los desarrolladores planificaban grandes torres y nosotros teníamos que ir vendiendo los edificios para que ellos tuvieran el dinero para terminar los emprendimientos; y así no se terminaba más. Por eso, ahora los proyectos los armamos nosotros y son más viables. Los departamentos en edificios de hasta 4 o 5 pisos se venden muy bien y tenemos varios en marcha en Pilar con hasta un 70% de reservas”, explicó el productor inmobiliario Horacio Ferreccio, de Serrano-Ferreccio Propiedades.
En ese sentido, el martillero destacó que imagina un Pilar a futuro de hasta 5 pisos, pero con buena arquitectura y con propuestas de nivel. “Me parece bien que no se piense en grandes torres para Pilar porque la infraestructura de servicios no da abasto y además Pilar es una ciudad de calles angostas y sin grandes avenidas, con lo cual los edificios altos no encajan”, agregó.
Ese cambio de tendencia es el que generó, por ejemplo, que se desistiera de construir un edificio de categoría que sus desarrolladores tenían previsto levantar en la esquina de Tucumán y 11 de Septiembre; un lujoso edificio al estilo de los de la porteña Avenida del Libertador de la Capital Federal.
Ciudad con techo
Tras el tope de 25 metros impuesto el año pasado por el Concejo Deliberante de Pilar a la construcción de edificios de departamentos en el microcentro de Pilar, la ciudad parece haber encontrado su techo.
Porque a raíz de esa normativa, el deliberativo ya no aprueba la radicación de emprendimientos de propiedad vertical que excedan los 7 pisos en el cuadrado céntrico comprendido por las calles Tucumán, Alsina, Chacabuco y Moreno.
Es por eso, que las altas torres que en la actualidad se destacan en el paisaje céntrico, como la de Bianea, o la Torre Pilar, pasaron a ser exponentes de un Pilar que pretendía volar más alto, pero al que le recortaron las alas.
“Hoy en el área de Pilar con zonificación urbana, comercial, administrativa (UCA) no se autorizan construir torres de más de 7 pisos. De todos modos, hoy los inversores no se arriesgarían tampoco a pedir excepciones para hacer torres más altas porque sería antieconómico por las características del mercado”, señaló Ferreccio, titular de la inmobiliaria que enfoca buena parte de sus negocios al sector de edificios de departamentos.
Es por eso que, según el martillero, la decisión municipal de establecerle un techo a la edificación de torres en el centro no significó un freno a la llegada de nuevas inversiones apuntadas a este segmento.
Por su parte, el concejal oficialista Miguel Saric, que preside en el Concejo Deliberante la Comisión de Obras Públicas y Planeamiento, señaló en su momento que la principal motivación al establecer el tope de 25 metros a las construcciones en el microcentro fue no saturar las redes de servicios públicos que no fueron planificadas para una ciudad de alta densidad poblacional.
Sin embargo, a pesar de las limitaciones, siguen multiplicándose en los alrededores de la plaza 12 de Octubre los proyectos destinados a la edificación de complejos de oficinas y torres de departamentos.
En este sentido, varios emprendimientos se preparan para desembarcar en el microcentro de la ciudad o ya se encuentran finalizados. Uno de ellos fue concluido recientemente y cuenta con casi la totalidad de sus unidades vendidas. Se trata de Torre Bolívar, una moderna construcción vidriada que cuenta con siete pisos de 150 metros cuadrados cada uno destinados a oficinas y estudios profesionales.
La construcción está ubicada en Bolívar al 500 –justo frente al palacio municipal- y cuenta con un amplio local comercial en la planta baja con vista a la calle que podría ser destinado a una empresa gastronómica.
Estas novedades responden a que el mercado inmobiliario local tiene una nueva vedete: los departamentos. Así como en su momento lo más codiciado por quienes buscaban viviendas en Pilar eran las casas en barrios privados, en la actualidad los compradores se orientan por las unidades funcionales ubicadas en edificios y condominios.
En ese sentido, los productores inmobiliarios pilarenses coinciden que la seguridad es una de las razones fundamentales por las que los clientes se inclinan en mayor medida por los departamentos en detrimento de las casas en barrios abiertos.
