Un relevamiento del Banco Central de la República Argentina (BCRA) a enero de 2019 muestra que la renovación de una tarjeta de crédito puede superar los $3.000. Mientras que la reposición del plástico por robo o extravío alcanzaría los $300.
La renovación anual de una tarjeta de crédito siempre es un pago que nadie tiene en cuenta y que provoca fastidio y enojo a la hora de verla en el resumen, pero ahora además puede ser un gran dolor de cabeza y de bolsillo.
Es que a través de la información suministrada por el Régimen Informativo establecido en la Comunicación “A” 5993 del BCRA, se comunicó que el servicio por la renovación de un plástico puede alcanzar los $ 3.016,53, como es el caso del Banco Hipotecario, que cobra ese monto por su tarjeta internacional, mientras que el costo promedio roza los $ 1.800.
Los costos tan disimiles, dejan a las claras la extensa dispersión de precios que existe entre las entidades bancarias por el servicio a raíz de los cambios de reglamentaciones y liberaciones de esos cobros que realizó el Gobierno nacional a poco de asumir en diciembre de 2015. La brecha entre el menor costo relevado y el más alto llega a los $2.170,74.
Esta amplitud de valores, se extiende también a las tasas que cobran los bancos por el financiamiento a través de las tarjetas, que van desde el 52,33% del Banco de la Nación Argentina, al 155,37% del Hipotecario.





