El final de un ciclo

Sportivo cayó 92-81 ante San Martín en Junín. Quedó a 5 puntos del penúltimo cuando restan 7 fechas. Estuvo a punto de perder los puntos porque no completaba el mínimo de fichas.


28 de febrero de 2012 - 00:00

 

Foto. www.juninya.com

Luis Díaz defiende como puede. El Chavo también fue el goleador rojo con 19 puntos.

 

 

La suerte de Sportivo Pilar estaba echada desde hace tiempo en el Torneo Federal 2011/12, pero se sostenía en la inquebrantable voluntad y entrega de un reducido grupo de jugadores que deja todo en cada partido.

El último viernes habían conseguido una bocanada de oxígeno, venciendo otra vez a Pedro Echagüe y viajaron a Junín con la última esperanza de meterse en la pelea por la permanencia de la División Buenos Aires.

Era el partido más importante de la temporada, el que definía el futuro y como a lo largo de la campaña, estuvo al borde del papelón.

El Rojo viajó con apenas 8 jugadores para cambiarse y estar a disposición del entrenador Fabián Timmis. En el reglamento del certamen, se exige al menos 9 fichas. La realidad indicaba que sin salir a la cancha, Sportivo dejaba otro partido en el vestuario.

Sobre la hora y cuando no había más remedio, lo mandaron a cambiar a Darío Sosa, jugador que tiene rotura de ligamentos cruzados y debe ser operado. El chico de Entre Ríos firmó la planilla y pudieron saltar a la cancha.

Otra muestra de la tremenda realidad extra deportiva que tuvo que soportar el reducido plantel a lo largo del año y que va sumando méritos para estar en el lugar de la tabla que ocupan por decantación.

Obstáculo tras obstáculo. El camino hacia el abismo se gestó antes de empezar la temporada. Entre las dilatadas negociaciones para una fusión con Atlético que nunca se concretó, se llegó al inicio del torneo sobre la hora y con un plantel de poca rotación.

Encima, con la noticia que La Caldera no sería habilitada para jugar de local. Comenzó entonces una serie de especulaciones para ver dónde recibirían a los rivales.

Se eligió la Cooperativa de Tortuguitas. Un gimnasio de primer mundo, pero en el que no practican habitualmente básquet en la cancha grande. A nadie se le ocurrió chequear el funcionario del reloj y cuando hubo que debutar, no hubo caso. No se prendió nunca y se le regaló el primer partido a Independiente de Tandil en un enorme papelón.

En el armado del plantel, la llegada de un jugador como Fernando Calvi por uno meses, sólo fue un oasis en el desierto. El pivote se fue a la Liga A, como todos sabían que pasaría.

Dentro mismo del cuerpo técnico, Sportivo es el único equipo de la competencia que no contó con un preparador físico. Como salir a correr en el Turismo Carretera sin mecánicos. Otra ventaja de estructura (ni hablar de médico, kinesiólogo o utilero) fundamental para la alta competencia como un peldaño de la Liga Nacional.

Para completarla, llegó la renuncia de Nicolás Tabarez cuando culminó la primera fase y ya las fichas mayores se redujeron a 6: Santiago Sicardi, Luis Díaz, Maximiliano Gutiérrez, Mariano Piaggio, Gabriel Cedro y Sosa.

El entrerriano, de pocas chances con Timmis, terminó lesionado y los refuerzos de mitad de año (Nicolás Ballicora y Ariel Billone) no alcanzaban para ser muy auspiciosos.

Como para muestra basta sólo un botón. En la última semana, se desajustó uno de los aros de La Caldera. El equipo no pudo entrenar con normalidad (usaron media cancha) y debieron ellos mismos repararlo para poder hacer básquet.

El Rojo quedó a 5 partidos de distancia de la salvación, cuando hay 7 fechas por disputarse. Sólo las matemáticas lo sostienen en el Federal. La realidad indica que será un milagro conseguirla.


Derrota en Junín

Aguantó hasta que lo expulsaron a Guti

El partido del domingo mostró un nuevo capítulo del enorme esfuerzo de remar siempre contra la corriente y no llegar a la orilla por parte de Sportivo.

San Martín lo venció 92-81 en 40 minutos en los que el Rojo tuvo sus posibilidades hasta que lo expulsaron a Maximiliano Gutiérrez.

El escolta pilarense fue sancionado con 2 faltas antideportivas consecutivas en el último cuarto (llevaba 15 unidades) y fue el final de las esperanzas rojas.

Los de la Avenida habían arrancado con una defensa combinada (cuadrado  y 1) sobre Martínez, mientras Santiago Sicardi (2 dobles) y Luis Díaz (1 triple más 1 doble) fueron determinantes en la ofensiva. Así llegó a estar al frente 11-7.

Con el ingreso de Renzo Diperna, el Celeste desequilibró la defensa de Sportivo. Ya Martínez tuvo sus espacios para tirar, colaboró Gabriel Paolín y Maximiliano Tabieres ganó en la pintura para pasar adelante 16-11.

Tabieres era un dolor de cabeza en la pintura, pero el Rojo respondía con los triples de Cedro y el Chavo Díaz.

En el cierre, tres robos consecutivos de los pilarenses lo pusieron en la mínima distancia para irse al entretiempo (42-41).

En el regreso, D’Angelo y Diperna llevaban el peso celeste. Sicardi fue el jugador clave del Rojo, poniéndose el equipo al hombro y contagiando al resto.

Piaggio y Gutiérrez aparecieron en el cierre del cuarto y un triplazo de Díaz dejaron el partido 67-61.

En los 10’ finales, San Martín apuntaló las ofensivas con un fuerte juego interno de Tabieres y remando de atrás a fuerza de triples, Díaz sostenía al Rojo.

Cuando sacaron del juego a Gutiérrez, San Martín inclinó definitivamente la balanza y se terminó el partido.

 

El equipo

Sportivo formó con Santiago Sicardi (15), Mariano Piaggio (12), Gabriel Cedro (10), Luis Díaz (19), Maximiliano Gutiérrez (15) (fi); Nicolás Ballicora (10), Lautaro Scheffer, Darío Sosa y Ariel Billone. DT: Fabián Timmis.

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