Controles en el tránsito e infraestructura vial , algunos de los temas pendientes.
Una relación con vaivenes, tal como podría definirse al vínculo que mantuvieron en los últimos años el gobierno municipal y el Parque Industrial de Pilar, se encuentra ahora, con el inicio todavía fresco del tercer mandato del intendente Humberto Zúccaro, frente a la posibilidad de encontrar finalmente un punto de equilibrio.
Al menos esa es la expectativa que manifiestan las autoridades de la cámara empresaria que nuclea a la gran mayoría de las industrias instaladas en el complejo fabril más grande de la Argentina que se encuentra en el distrito: la CEPIP.
Porque la entidad instaron al jefe comunal a sentarse a trabajar de manera conjunta en el armado de una agenda de temas que tienda a solucionar los principales problemas que enfrenta el Parque, un agrupamiento de empresas que genera alrededor de 15 mil fuentes de empleo directas –en su mayoría trabajadores del Partido de Pilar- y una cantidad similar de modo indirecto.
“Debemos trabajar de una vez por todas sobre una agenda de temas que tienen que ver, ni más ni menos, que con la planificación estratégica a nivel industrial y con reforzar la articulación entre lo público y lo privado de la que tanto habla el gobierno. Somos muy optimistas de que ese objetivo se puede lograr durante estos próximos cuatro años de gestión de Zúccaro”, sostuvo el gerente ejecutivo de la CEPIP, Jorge Alonso.
Dentro del temario que propondrá el Parque a través de la cámara y del consejo de administración, se encuentran puntos tales como la demanda energética que supera en los picos de producción a los niveles de suministro; la cuestión medio ambiental que comenzó a abordarse a través del Comité de Cuenca del Río Luján; la infraestructura vial pendiente que depende del gobierno provincial pero que el Municipio podría ayudar a gestionar; y el control del tránsito en los accesos al complejo fabril.
“Sabemos que hay cuestiones de infraestructura vial que no dependen del intendente sino que son de la órbita de la Provincia, como la reconstrucción pendiente de la calle Arturo Frondizi entre la ruta 8 y las vías del Ferrocarril Belgrano, y la finalización del kilómetro de obra que falta para empalmar con la ruta 6. Pero sí podemos trabajar en conjunto para ejercer una presión y que esos trabajos se concreten”, agregó Alonso.
Además, el gerente ejecutivo de la CEPIP señaló que otro de los temas que debería formar parte de la agenda de trabajo con el intendente es el del control del tránsito en los accesos al Parque por Fátima y por la calle Granadero Mateo Gelves (ex El Petrel). “Debemos reconocer el aporte del gobierno para generar estas dos obras pero lo que hace falta ahora es el control por parte de personal municipal, tanto de velocidad como de tránsito pesado; eso es fundamental para preservar la seguridad y el estado de las calzadas”, sostuvo Alonso.
15 mil
Personas trabajan en el Parque Industrial en forma directa. Otro tanto, de maneta indirecta.
Historia de desencuentros
Un principio de diálogo que quedó trunco
Tras reclamos, pedidos de soluciones y respuestas que hasta aquel momento no habían trascendido el terreno de los medios, a principios de este año volvió el diálogo entre el gobierno municipal y los responsables del Parque Industrial de Pilar, aunque duró poco.
Porque a fines de enero, y tal como lo había prometido luego de que las demandas del complejo fabril tomaran estado público, el secretario de Gobierno de la Comuna, Ricardo Male -junto a la directora de Industria Liliana Ipucha-, visitó a las autoridades del consorcio del Parque y de la CEPIP para avanzar en la búsqueda de soluciones a los problemas planteados por los representantes del Parque.
Si bien durante ese encuentro no se estableció un cronograma de trabajo concreto, desde la cámara y el consejo de administración refrescaron los pedidos hacia el Municipio y los funcionarios tomaron nota de las inquietudes para, en futuros encuentros, establecer un plan de acción.
Las demandas planteadas por el consorcio del PIP hacia el Municipio, que fueron difundidas por aquellos días por El Diario, generaron que Male admitiera deudas con el complejo fabril y llamara a una mesa de diálogo que se concretó a fines de enero pasado.
Los reclamos del PIP habían sido planteados por su administrador, Ricardo Larrinaga, quien manifestó quejas con relación a lo relegadas que se encuentran, en varios aspectos, las empresas del predio productivo de la acción municipal.
