SOY MANO

Con un libro entre las manos

domingo, 5 de septiembre de 2021 · 08:07

Por Víctor Koprivsek 


Después de mirarnos a los ojos, llegó la risa, porque hacía rato que no estábamos tan cerca.

Y sin pensarlo, volvió el abrazo, así, chiquito, una cosa de apretujón suave, de sentir rápido el corazón del otro.

Alrededor de la mesa pusimos libros, todos nuestros, escritos y publicados por nosotros. 
Hicieron falta tres mesas grandes. 

Si hubieras visto con el amor que los fuimos acomodando, para que ninguno tape a otro, para que todos brillen.

A medida que llegaban los colegas, el calor crecía, las nubes se disipaban y hasta salió el sol. 

Viernes 3 de septiembre: Día del Autor Local de Pilar, si hasta parece una cosa más de barrio, un ritual de entrecasa. 

Capaz no tomamos conciencia de la importancia pero la emoción del recién llegado, el cálido recibimiento, la puerta abierta, eso sí que enseguida te pone en órbita.

Porque la soledad del escritor, de la escritora, se rompió hace 9 años cuando arrancamos en el shopping Pilar Point con un puñado de libros y de sueños. 

Y al ser todos de acá, vecinos del Partido de Pilar, casi que no hizo falta mucho más para seguir creciendo.

Por eso, estos 17 meses sin vernos, sin Feria del Libro ni presentaciones, de vernos cara a cara, tan así como el viernes, tan de charla y de respeto cuando el otro hablaba o leía un poema en la ronda de la cofradía, se sintieron y mucho.

Y eso que no estuvimos todos, solo la mitad de los que somos.

El movimiento de Autores Locales está integrado por setenta vecinas y vecinos con libros publicados, y este viernes, en nuestro día, nos encontramos en Derqui para celebrar la vida y esta sencilla manera que elegimos, de atesorar la identidad, el legado, las historias, la esencia de lo que somos y el tiempo que nos toca: escribiendo.

Sabemos que cuando todo esto pase, quedarán los libros y hablarán por nosotros. Dirán de cuando estuvimos por acá, por este lugar del mundo, sumando nuestro aporte, abrazados por la poesía. Alentándonos unos a otras, para no caer, para seguir caminando y escribiendo. 

Y editando libros... ya llevamos más de ciento setenta. Y ojo que la gente lee, nosotros no menospreciamos a nadie, venimos de cuando nuestros libros no los recibían ni las librerías locales, pero eso fue hace tiempo.

Ahora es distinto. Nos hicimos un lugar en el corazón del barrio. El mejor lugar para nuestros libros. 

Buen domingo y que el sol salga para todos. 

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