Con el componente ancestral como protagonista, esta noche, a partir de las 20, se inaugurará una muestra de la artista plástica Stella Maris Callipari. La cita será en el Centro Cultural Federal (Pedro Lagrave 281) y contará con la participación de la colectividad boliviana.
Pintora, escultora y alfarera, en la, creaciones de Callipari manos y barro se unen para alumbrar a obras que llevan impresa el alma de quien les da vida. Esas mismas obras le permitirán al artista perpetuarse en el tiempo más allá de las barreras biológicas.
Tierra y hombre se hallan intrínsecamente unidos en la sabiduría de los pueblos originarios, que desde tiempos ancestrales le rinden homenaje. En nuestro continente, las comunidades norteñas y andinas veneran a la Pachamama, la "madre tierra”, en tradiciones que continúan hasta nuestros días.
En la muestra plástica, Callipari presentará sus trabajos en escultura, pintura y alfarería, en todos los casos, con referencias -en la temática o bien en la técnica- a las costumbres y prácticas artísticas precolombinas.
"Siempre me interesó el arte aborigen –afirma-. Quise conocer los trabajos que ellos hacían, cómo los producían y, sobre todo, por qué. Ellos creían que dentro de esa pieza, que levantaban a mano y sin moldes, estaba el huayra de uno. Es decir, cada uno pone lo suyo dentro de cada pieza, y yo quería sentir lo mismo al expresarlo”.
Oriunda de Hurlingham y artista plástica hace más de tres décadas, Callipari se graduó de la tecnicatura en Arte Aborigen en el Instituto Cóndor Huasi. En sintonía con las culturas ancestrales que son su objeto de estudio, considera que el arte se sostiene en preceptos más espirituales que racionales.
Los pueblos originarios estarán presentes en el homenaje, con el aporte de sus tradiciones conservadas ancestralmente desde épocas precolombinas. Así, colectividades locales se sumarán al encuentro artístico para convertirlo también en agasajo a la Pachamama, a partir de una degustación gastronómica y espectáculos de danzas típicas. "Se trata de un ritual, ya sea para agradecer o pedir. Los antiguos brujos lo hacían para ofrendarle a la madre tierra, ya sea por haber sacado buena producción o para pedir que vaya bien en la cosecha de ese año”, explicó Estela Camacho, presidenta de la Colectividad La Cantuta, de Presidente Derqui.
Así, culturas diversas se hermanan por el arte y comparten tradiciones milenarias en tiempos presentes. Costumbres que perduran, más allá de la vida. Así como una pieza de alfarería que se levanta con las manos. Y con el alma.
"Siempre me interesó el arte aborigen. Quise conocer los trabajos que ellos hacían, cómo los producían y, sobre todo, por qué”.
S. M. CALLIPARI.