Soy mano

Semanas intensas

Por Graciela Labale

Por Redacción Pilar a Diario 29 de octubre de 2016 - 00:03
Pasó la marcha Ni una menos. Bajo una intensa lluvia, chapaleando en los charcos, caminamos alrededor de la plaza 12 de Octubre en Pilar, al grito de ¡Vivas nos queremos! Lagrimeamos escuchando testimonios, viendo marchar a nuestro lado a alguna compañera que pudo salir del círculo de violencia, nos enojamos cuando una conductora de vehículo, sí bien digo conductora, tan mujer como nosotras, se molestaba por no poder ir todo lo rápido que pretendía, claro es que el tránsito no fue cortado por quienes debían hacerlo y la solidaridad de género en ocasiones no abunda. Consternadas ante lo padecido por Lucía, por las nuevas estadísticas que cuentan un femicidio cada 24 horas, por las más de 230 muertes a causa de abortos clandestinos y por la enorme cantidad de hijas e hijos que quedan sin familia, nos unimos en el reclamo de políticas públicas que ayuden a transformar esta cruda realidad. Y cuando todavía seguíamos conmovidas por todo esto, otra vez el horror con el triple femicidio de Mendoza y dos niños y una niña que ya nunca volverán a ser los mismos.
Pasó que murió Norita, una querida mamá de la Biblioteca Palabras del Alma. Murió por pobre, murió por causas que se podían haber evitado, si realmente la salud de los arrojados del sistema le importara a alguien, si hubiera tenido una alimentación y asistencia adecuadas. Claro las dietas no son para los humildes, condenados, en el mejor de los casos, al arroz y los fideos. La vida vale muy poco para quienes "siempre” tuvieron y tienen estas responsabilidades: educar y prevenir antes que curar. Es que la salud "no garpa”, mientras la enfermedad es una apetitosa mercancía.  Aunque también pasaron otras cosas, digamos, mucho más halagadoras.
Pasó el "happening literario” con la lectura en todo el país y en simultáneo, de la última novela de Germán García al que Pilar no fue ajeno. En el bar Baudelaire compartimos párrafos de "Miserere” y revivimos en parte la bohemia porteña de los 60 y 70. Pasó que en Presidente Derqui se inauguró la "Esquina de las Letras”. De la mano de mi amigo Víctor Koprivsek, se homenajeó a la abuela Teresa que vivió en ese lugar apenas llegada de su Italia natal y en ella, a tantos inmigrantes que echaron y echan raíces en el sur del mundo.
Pasó que se cumplieron 39 años de la creación de Abuelas de Plaza de Mayo, con la alegría de 121 nietas y nietos recuperados y la esperanza intacta de encontrar a los que faltan.
Pasó que en "Torrente, espacio teatral”, se realizó la primera muestra de alumnas y alumnos de su propia cosecha. Y esto es celebrable. El teatro independiente y autogestivo está más vivo que nunca. Pasó y pasa la vida, parafraseando a Lennon, mientras algunos están ocupados haciendo otros planes.

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