La pilarense Magalí Meliá es la autora y una de las protagonistas de “Yo me quería morir antes que vos”, obra teatral que propone un registro tenso y conmovedor para relatar la historia de un femicidio.
La pilarense Magalí Meliá es la autora y una de las protagonistas de “Yo me quería morir antes que vos”, obra teatral que propone un registro tenso y conmovedor para relatar la historia de un femicidio.
Acompañada en escena por Sebastián Blanco Leis (como su cuñado) y Debora Longobardi como su hermana Leia (víctima de femicidio), más la dirección de Lorena Romanín, Meliá convence con un relato seco, por momentos áspero, cercano en otros y siempre en el abismo de la conmoción para contar una trama basada en hechos reales que arranca cuando el personaje se entera del asesinato de su hermana.
Desde ese momento reconstruye una historia de amor cargada de violencias, con una escenografía austera y efectiva, música en vivo y diseño sonoro de Pina González -hung drum y cuatro venezolano-.
“La búsqueda comenzó a raíz de un hecho que me tocó vivir muy de cerca con una de las personas que más quería en la vida”, cuenta Meliá en charla con Télam sobre el origen de la obra, la primera en que aparece como autora.
“Aparte de esto, también ingresaron situaciones propias que había vivido, no en el extremo que narra la obra, pero sí de violencia psicológica; creo que todas las mujeres, en algún momento, vivimos situaciones de violencia de género. De modo que tenía ese material como algo muy potente y buscaba la forma de encararlo y darle forma”, agrega la actriz.
“Quería escribir sobre el femicidio -agrega- pero no quería hacer algo biográfico. En algún momento apareció la idea del biodrama, pero la descarté porque me resultaba muy fuerte hablar de nombres y fechas reales. Preferí alejarme de eso, ficcionalizar la realidad, tomar situaciones que pudieron sucederme a mí o a otras pero llevarlas al plano de la ficción y también dar cuenta de algo de lo que me fue pasando a mí en relación con esta persona cercana, por eso mi personaje va relatando los hechos desde el momento en que se entera de la muerte de Leia”.
Movilizante
-Es un recuerdo muy activo y movilizado el del personaje de Irina.
-También recuerda para tratar de reconstruir y tratar de ver y analizar cómo fue que se llegó a este punto, tratar de hilar diferentes situaciones de violencia que fue teniendo esa pareja desde el momento en que se conocen y cómo estas microviolencias que se van viendo llegan a la violencia máxima de género, que es el femicidio.
-Además de la fuerte carga emotiva que tiene el trabajo escénico, es una obra que te deja con el tema dando vueltas en la cabeza.
-Siempre la idea fue interpelar directamente al espectador, involucrarlo en la situación que se cuenta y también en la realidad; hay que tener en cuenta que en marzo pasado hubo un femicidio por día en el país, y en la obra también está la posibilidad de abrazarnos como mujeres ante estas violencias.
-El espectador nunca es ajeno al relato.
-Hay una conexión muy fuerte de entrada con el público, una advierte que va siguiendo y se involucra enseguida con lo que va pasando. También cuando termina la función hay devoluciones muy fuertes de distintas personas que no conozco en absoluto. En un punto el objetivo es poder reflexionar sobre las violencias que vivimos cotidianamente y que generalmente naturalizamos y pasamos por alto, diciendo que es normal algo que no tiene nada de normal.
-La obra tiene partes particularmente conmovedoras, como cuando el personaje de Irina relata ese encuentro con las hijas de su hermana luego del femicidio.
-Estuvo bueno para mí poder acercarme a situaciones muy complicadas a través de la ficción. El texto fue construido con muchas imágenes y en esa parte la idea era mostrar que un femicidio no afecta solamente a la pareja sino que hay toda una familia, un mundo detrás cuyas vidas cambian para siempre, en este caso las hijas quedan sin mamá ni papá.
-¿Cómo fue el proceso de investigación?
-Hubo un hecho base y después material que aportaron amigas, tías, conocidas… Una investigación del día a día donde ves que el tema de la violencia está muy presente. Si bien hubo un avance en cuanto a la violencia de género y hay una cierta deconstrucción del hombre, no parece que los femicidios hayan disminuido y falta muchísimo para eliminar el machismo.
Por Pedro Fernández Mouján – Télam.
