Aniversario

A 40 años de la asunción de Luis Lagomarsino, el primer intendente de la vuelta de la democracia

El 11 de diciembre de 1983, un día después que Raúl Alfonsín, el caudillo juró como intendente de Pilar. Reconstrucción de una jornada inolvidable.

9 de diciembre de 2023 - 23:14

El día anterior, Raúl Alfonsín había jurado como presidente, jornada de la que se están cumpliendo 40 años este domingo, aquella jornada inolvidable en la Casa Rosada y el Cabildo, la de la frase “con la democracia se come, se educa y se cura”.

En Pilar hubo que esperar al día siguiente para el acto de renovación las autoridades. Por la mañana hizo lo propio el gobernador bonaerense, Alejandro Armendáriz, por lo que la ceremonia se pautó para las 18 en la esquina de Rivadavia y Bolívar.

Sobre el día de la asunción, años atrás Ana María Tarrible (nuera de Lagomarsino, casada con su hijo Oscar) recordaba a El Diario que en aquel entonces “el protocolo decía que al intendente electo había que ir a buscarlo a la casa, y de ahí caminar a la municipalidad para que asumiera”.

Sin embargo, Luiso no quiso salir desde su casa de Villa Morra “porque eran muchas cuadras, por eso salió desde la casa de mis padres, en Rivadavia e Independencia”. Desde ahí caminó las dos cuadras hasta el municipio, rodeado de vecinos eufóricos, listo para convertirse oficialmente en intendente.

Imborrable

En el ambiente reinaba un aire fresco, de renovación y esperanza, a tono con lo que ocurría a nivel nacional.

Al llegar al Municipio, Lagomarsino mantuvo una reunión con el comisionado saliente, Ricardo López Herrero. Luego, ambos bajaron las escaleras para que el jefe comunal democrático ocupase su lugar en el palco.

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Luis Lagomarsino se dirige hacia el palco junto a Ricardo López Herrero, intendente saliente.

Luis Lagomarsino se dirige hacia el palco junto a Ricardo López Herrero, intendente saliente.

Armado en la entrada principal del Palacio Municipal, en el escenario estuvo no sólo el nuevo intendente sino también los concejales electos: doce del Partido Justicialista, siete del radicalismo y una del MID (Nélida Domenech, también candidata a intendente por el desarrollismo).

“Nadie quería sacarse fotos –comentó hace unos años Nélida Domenech-, sólo se hizo un acto lo más formal posible y juramos todos los concejales juntos, para que nadie quede primero ni último en los nombramientos”. Además, como todos ingresaban al mismo tiempo, la permanencia de los ediles en sus cargos -2 o 4 años- se definió por sorteo.

El juramento fue tomado por Mario “Pololo” Darget, viejo compañero de Luiso en la política y la vida, además de flamante presidente del Concejo Deliberante. Mientras tanto, Roaldo Barbesini transmitía los acontecimientos en directo para Radiodifusora América, la señal de circuito cerrado de la que era creador.

Como era de esperar, aquel 11 de diciembre se entonó el Himno Nacional, pero tampoco faltó la marcha peronista por parte de los adherentes al movimiento (aunque acudieron al acto vecinos de toda clase de inclinaciones políticas).

Tras la lectura de su discurso, el intendente y quienes estaban en el palco se dirigieron a la Parroquia Nuestra Señora del Pilar, donde el cura párroco José Ramón De la Villa ofició una misa.

Luego de trajinar durante décadas en el justicialismo local, de ser funcionario y concejal, se cumplía el sueño del caudillo: Luis David Celestino Lagomarsino era, al fin, intendente de Pilar.

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