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Matías Rossi: “Estoy amargado”

Terminó 23º en Viedma y pidió disculpas a sus colegas por los errores. En su carrera 200, el Misil se enredó con Canapino y Gentile. La final fue de Pernía.
23 de febrero de 2016 - 00:00
La carrera del bicentenario pasará rápidamente al olvido para Matías Rossi. En su presentación número 200 dentro del Turismo Carretera, el piloto de Del Viso fue un cúmulo de errores y finalizó 23º en Viedma, Río Negro, por la fecha inaugural del campeonato 2016.
El Misil había logrado el 5º puesto en la clasificación del sábado y se perfilaba como candidato, pero vivió un domingo atípico, lejos de la excelencia que lo caracteriza y terminó pidiendo disculpas a los colegas que perjudicó en pista. La primera víctima del subcampeón fue Agustín Canapino. Disputaban el 2º puesto en la serie cuando Rossi tocó desde atrás al Chevrolet del arrecifeño.
“El toque de atrás es responsabilidad mía. Siempre digo que el que toca de atrás tiene la culpa. Me sorprendió lo lento que salió Agustín en las dos curvas. Por eso le pregunté si había tenido algún problema porque salió muy mal de la curva 2 y en la 3 se clavó. Cuando hay que acelerar no acelera”, manifestó el delvisense.
“Frené a cero para que me pase, ahí asumí mi responsabilidad. Estoy amargado, hay que mirar muy atrás para encontrar un toque así mío”, agregó el Granadero, que fue apercibido por la maniobra. 
“Las disculpas se aceptan, pero no es así. Nos arruinó el fin de semana y me extraña de un piloto de su calibre”, replicó Canapino, luego de dialogar con Matías en la zona de boxes.
Con el recargo, Rossi partió desde el 23º puesto en la final y confiaba en el potencial del Chevrolet del Donto Racing para avanzar en un circuito con mucho desgaste. Pero la estrategia se diluyó en la primera vuelta. Rossi se topó de lleno con otro baúl de Chevrolet, en este caso de Pedro Gentile, y fue castigado con un “pase y siga” por boxes.
Cumplió la sanción y regresó a pista en el último lugar del pelotón (38º). Aprovechó el ingreso del auto de seguridad para no perder la vuelta, pero continuaron los percances: ingresó nuevamente a boxes para cambiar un neumático pinchado y sobre el final hizo un trompo por una mancha de aceite.
Así, en su bicentenario, Rossi redondeó una de las carreras más accidentadas de su trayectoria. “A mirar para adelante y a corregir mis errores, como siempre intenté hacerlo”, se motivó Rossi, pensando en la próxima fecha del TC, el 6 de marzo en el autódromo de Neuquén. 
 

@rossimatias
“Qué manera de hacer cag… hoy, por favor. Mis disculpas a los colegas que perjudiqué y a mi equipo que tenía un auto para estar adelante.”

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