Sr. Director:
¿Alguien pasó últimamente por la estación del San Martín en Presidente Derqui? Habrán notado el ruido atronador de varios comercios que ponen los parlantes en la calle. Además de molestar, es un peligro para el transeúnte, ya que puede no escuchar un vehículo cuando quiere cruzar, vehículo que generalmente viene con las ventanillas abiertas, la cumbia a todo volumen y a gran velocidad. Seguramente también habrán viajado en tren o colectivos y habrán notado que algunos inadaptados, cuando el chofer del propio micro, pone su “música” a todo volumen, desconociendo ese pequeño adminículo denominado auricular y el peor desconocimiento es que no sabe que hay gente que intenta leer o estudiar, madres con bebés que duermen o simplemente gente que desea viajar tranquila. ¿Y la gente que saca los parlantes al patio apuntando a la calle? ¿Supondrá que el vecino tiene su mismo gusto musical? ¿Y las murgas que retumban hasta altas horas de la noche “ensayando” como si de la filarmónica se tratara?
¿Deberán volver a instalarse aquellos carteles con la imagen de la enfermera con el índice en los labios imponiendo silencio? No sería mala idea ya que en el hospital de Derqui o en la unidad sanitaria es muy común ver vehículos que seguramente están esperando a alguien y el aburrido conductor mata el tiempo escuchando “música” a todo volumen. Nunca vi que nadie saliera a exigir silencio siendo que hay regulaciones y leyes al respecto además del obvio sentido común que lamentablemente está escaseando.
¿Y los autos que arrancan “arando” sin necesidad y solo por hacerse notar? ¿Los escapes libres? La circulación de cuatriciclos en lugares no autorizados –salvo la playa todos los demás son lugares no autorizados. Los autos y camiones que toman San Martín, Sarmiento y la propia Avenida de Mayo (pasando frente a la comisaría) como si se tratase de una pista de carrera...
¿Y los kiosquitos que proliferaron en un montón de esquinas y venden cerveza a toda hora y durante todo el día a menores? Esos lugares suelen ser puntos de encuentro de motos y vehículos que para amenizar la reunión también ponen sus equipos de sonido a todo volumen. No sería mala idea que la guardia ciudadana que anda todo el día “custodiando” lugares seguros y de noche desaparece, recorra las cercanías de estos lugares que comento y ante la irregularidad sean ellos los que pongan un poco de orden. Por lo menos así su sueldo estaría más justificado porque llevarían algo de tranquilidad al vecino que vive en la llamada zona residencial, donde nada de lo que expuse está permitido. ¿Y la Defensoría del Pueblo? ¿Y el delegado municipal? ¿Por qué no salen a caminar y observan con sus propios ojos lo que está pasando? ¿Dónde está el estado de derecho cuando unos pocos tienen la facultad de dañar la calidad de vida de la mayoría? Yo hace rato no lo veo.