En septiembre de 2014, el Papa Francisco recordó una anécdota de su niñez en la que recibió una importante enseñanza de su madre, Regina María Sivori: “Cuando estaba en cuarto grado de la escuela primaria había dicho una mala palabra a la maestra y la maestra, una buena mujer, llamó a mi mamá. Ella fue al día siguiente, hablaron entre ellas y después me llamaron.
Mi mamá, delante de la profesora, me ha explicado que lo que yo había hecho era algo malo, que no debía hacerlo; y mi mamá lo ha hecho con tanta dulzura y me ha pedido pedirle perdón a la maestra.
Yo lo he hecho y después me he quedado contento porque pensé ‘ha terminado bien la historia’. ¡Pero eso era el primer capítulo! Cuando regresé a casa, comenzó el segundo capítulo… Ya eso imagínenlo ustedes.
Hoy en día -dijo luego el Papa– si la maestra hace algo de este tipo, al día siguiente se encuentra a los dos padres o a uno de los dos para regañarla, porque los ‘expertos’ dicen que los niños no se deben regañar así.
¡Han cambiado las cosas! Por este motivo, los padres no deben autoexcluirse de la educación de los hijos”, afirmó.
El Papa volvió a compartir el mismo, el 20 de mayo del año en curso. Explicó que hace falta disciplina para educar a los niños y consideró que el ámbito familiar y educativo necesitan recuperar los lazos y trabajar unidos.
“No podemos dejar a los chicos solos, no podemos dejarlos en la calle, ni con los celulares e Internet, desprotegidos, a merced de un mundo en el que prevalece el culto al dinero, a la violencia y al descarte”.
Creo que cuando un padre y/o una madre corrigen a su hijo, lo está preparando para ser lo que él quiere que sea. Un buen padre desea que su hijo sea feliz; quiere que siempre diga la verdad y que sea honrado.
Quiere que sea diligente y que sea cortés y considerado con los demás ¿no? Sabemos los “consejos de Martín Fierro a sus hijos” (CANTO XXXII).
Dice la Biblia:- Corrige a tu hijo mientras hay esperanza, pero no desee tu alma causarle la muerte. El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, temprano lo corrige (Proverbios 19, 18 y 13, 24).
Que Dios bendiga a todas las madres biológicas y de corazón.
Pueden escuchar los micros del padre Sayu, “Con Jesús y María mi vida es feliz”, lunes, miércoles y viernes a las 22, por FM Plaza 92.1.