Recientes pero sostenidas noticias se ocupan de la situación de crisis que viven las escuelas públicas de la provincia, en general, y las de Pilar en particular.
Esta realidad ha venido agudizándose en los últimos años. A modo de síntesis personal voy a exponer muchas de las prioridades a ser atendidas y las necesidades que generan una mayor distancia entre la educación de gestión pública y la de privada.
La gran mayoría de los edificios escolares tiene deficiencias como falta de espacios áulicos, pues fueron construidos para albergar una población estudiantil que hoy ha sido superada ampliamente. El Estado provincial no ha acompañado este crecimiento con inversión. La publicidad oficial puede desmentir muchas cosas.
La consecuencia esperable es el hacinamiento al que hoy están condenados muchos estudiantes, y por otra parte la preocupación de muchos padres por conseguir una vacante.
En el año 2012, un plan provincial de obras anunciaba la ampliación de aulas en escuelas secundarias de Pilar, pero nunca fueron concretadas. Las respuestas de las autoridades educativas locales no han acercado ninguna precisión del destino de los fondos para hacerlas realidad.
Las comunidades educativas aguardan las explicaciones de la penosa situación de que si, la partida de dinero estaba aprobada por Infraestructura, hoy continúe este déficit áulico.
Muchos de los casos de violencia escolar están asociados a la falta de espacio en aulas y patios.
El equipamiento de sillas, bancos, armarios, pizarrones y otros materiales, tiene un atraso de por lo menos 2 años. Muchos alambrados perimetrales fueron robados, lo que genera un estado de inseguridad para alumnos, educadores y auxiliares.
El límite físico del servicio educativo ya no está, por lo que desconocidos pueden encontrarse dentro de las escuelas para sorpresa del personal.
Fueron destacados por los medios numerosos robos y daños en escuelas de Pilar y de la provincia. El Estado provincial ¿no debería custodiar los bienes inmobiliarios y mobiliarios de la propia Provincia para prevenir estos hechos delictivos?
No solo el desamparo pueden sufrirlo las personas, las instituciones (creación de las personas), para desgracia, también.
*Docente pilarense.