Tribuna del lector: Sindicalizarse es organizarse

por Carlos Núñez*

30 de abril de 2014 - 00:00

Al ponernos a analizar esta “década ganada” comenzamos a ver distintos matices, y uno de los más curiosos vistos en los últimos tiempos es que nuestras paritarias, al parecer, deben tener un techo, dejar de ser libres y ser solo un mutuo acuerdo para que los que sigamos perdiendo seamos, una vez más, nosotros los trabajadores y trabajadoras.

Pero esta vez la “década ganada” ya no nos encontró quietos y callados: los indicios de organización del proletariado no se hicieron esperar en las paritarias docentes.

Somos nosotros los constructores de nuestra vida, los constructores de nuestros salarios. Y nuestras herramientas de construcción son hoy nuestros sindicatos. Desde la dirigencia de éstos, actualmente burócratas de los cuales ninguno representa a nuestra clase, pretendían darnos herramientas para construir una casita, una casa bajita y sin amueblar, pero el paro docente demostró no solo que no queríamos esa casa basura, sino que somos capaces de construir un rascacielos.

La primera etapa del paro se caracterizó por el increíble esfuerzo de todos los medios de comunicación por engendrar en el resto del proletariado el odio y la desaprobación del paro, teniendo inclusive el no apoyo al paro del mismísimo Baradel, a quien sus propias bases obligaron a ponerse a la cabeza del paro y a participar en forma activa; porque de no ponerse a la cabeza, iban a ir con su cabeza.

Pero esta etapa tuvo algo en particular, que se forjó sobre la marcha y que contrarrestó activamente la desacreditación del paro impuesta por los medios de comunicación burgueses y logró el apoyo al paro del resto del proletariado. Esto fue la organización de docentes autoconvocados que militó de manera impecable.

Pero la medida de “autoconvocarse”, nos guste  o no, es un arma de doble filo. ¿Por qué? Porque ésta tiene un techo, y un techo muy bajo: los que se sientan a negociar un aumento son los representantes elegidos por los afiliados de los distintos gremios. Es ahí donde debemos poner nuestro esfuerzo, para poder poner representantes que realmente defiendan nuestros intereses.

El paro docente fue un éxito, a pesar de que no se consiguió todo lo que se buscaba. Pero reiteramos: ¿cómo íbamos a conseguirlo si gran parte de la lucha se dio por fuera y no encausada dentro del sindicato, dejando libres a los burócratas para que finalmente negociaran? Por otra parte, el paro había que terminarlo en algún momento. El paro indefinido concluye en un paro a todo o nada, y en este contexto donde los sindicatos están llenos de corruptos burócratas, solo se termina en nada. Por eso valorizamos y alentamos todo lo conseguido por los docentes, que no solo se refleja en aumento de salario, sino que se ve en organización proletaria, experiencia para nuestra clase, fraternidad y lucha puesta en práctica.

Tenemos que ser concientes de que los trabajadores tenemos una valiosa herramienta para pelear, y esa herramienta son los sindicatos. Por ello es nuestro deber recuperarlos.

Hace unos pocos días, los sindicalistas Moyano y Barrionuevo convocaron a un paro general, paro que tuvo éxito no gracias a estos burócratas, sino porque fuimos nosotros, los trabajadores, los que lo hicimos efectivo, porque estamos cansados de la inflación de los salarios de hambre, de las paritarias con techo, de nuestras obras sociales desmembradas y arruinadas, y de mil cosas más que no alcanzaría un periódico entero para describirlas a todas.

Fuimos nosotros los trabajadores los que hicimos que estos dirigentes corruptos se vieran obligados a convocar a una huelga general, fuimos nosotros y nada más que nosotros y eso es un comienzo. El movimiento sindical se levanta de una dura derrota pero las bases comienzan a hacer temblar a los burócratas corruptos, y los presionan para que tomen medidas y detengan el ajuste que la burguesía quiere hacer caer sobre nuestras espaldas.

Hoy no tenemos otra opción: la sindicalización y la organización de nuestros gremios es la salida. La vuelta de dirigentes leales a la clase como Tosco y Salamanca no debe de hacerse esperar, pero para eso debemos parirlos. Debemos alentar y acompañar a todos los nuevos dirigentes obreros que se encaminen en la lucha por nuestra clase y tengan voluntad de representarnos verdaderamente en nuestros sindicatos.

Esa es hoy nuestra tarea. Basta de quejas, pongámonos en acción.

 

*Partido Revolucionario de los Trabajadores.

 

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar