Con el objetivo de crear conciencia sobre la importancia de recuperar a ciertos ejemplares en veredas y jardines, el vivero de plantas nativas de la ONG Asociación Patrimonio Natural ya tiene casi una década de existencia, y sigue firme con su tarea.
Lo que comenzó como un pequeño espacio hoy es un lugar llamado “El Cachafaz”, con más de 5 mil plantas de una veintena de especies distintas, funcionando en la sede de la entidad, ubicada en Lagomarsino (ruta 8) 2542, a metros de la calle de acceso a Presidente Derqui.
“Desde que se empezaron a hacer las visitas guiadas en la Reserva Natural, una de las cosas que más remarcamos es la importancia de las plantas nativas, como fuente de vida. Son aquellas que realmente pertenecen a este ecosistema, atrayendo, además, a distintos animales como mariposas y más aves”, indicó a El Diario Marina Lemos, titular de Patrimonio Natural.
Por su parte, Graciela Capodoglio, encargada del proyecto, agregó que este “nace por las necesidades que tenemos de ser amigables con la naturaleza, tenemos una filosofía de vida que nos lleva a tratar de que lo que la gente plante ayude a mejorar el ecosistema y a su vez, embellecerlo”.
Sustentable
El vivero de plantas nativas está realizado y funciona de manera sustentable, comprando lo mínimo indispensable. La estructura está construida con hierros provenientes del desmontaje de una torre, mientras que el cerramiento es de botellas PEP encastradas que protegen a los ejemplares de la lluvia excesiva y el frío.
A su vez, las macetas están hechas con envases de PEP, que tienen una resistencia apropiada, y el compost (abono) se fabrica con residuos orgánicos verdes y domiciliarios que los voluntarios acercan.
Precisamente, en la actualidad, la entidad está realizando una convocatoria para recibir bidones vacíos de agua mineral, para ser utilizados como macetas, los que se reciben tanto en la sede como en Pilar Quiero Caminarte (Hipólito Yrigoyen 1086, Pilar).
“La gente no pone más plantas nativas porque no conoce –aseguró Capodoglio-, por eso hay que crear conciencia. En los viveros no están, pero hoy ya los paisajistas más prestigiosos recomiendan y usan plantas nativas, también aparecen en revistas especializadas... Hay un quiebre positivo”.
Variedad
En el vivero pueden encontrarse, entre otros, ejemplares de tala, espinillo, coronillo (que atrae a la mariposa “bandera argentina”, celeste y blanca), sen del campo y fumo bravo.
Lemos señaló que “los viernes la gente puede acercarse y comprar plantas nativas para su jardín. También, se hace una breve visita guiada para explicar cuáles son plantas de bosque seco, pastizal y demás”.
Las plantas nativas escasean, en contraposición con las exóticas, que son más comunes de ver en casas y vía pública, “como la acacia negra, que está en la cuenca del río Luján y causa muchos problemas. O bien los ligustros, que invaden mucho y no dejan que las nativas prosperen”.
Por esto, Capodoglio invitó a que la gente “tenga un sen del campo en su vereda, jardín o balcón: se daría el lujo de tener las mariposas y una gran cantidad de flores amarillas. El tala, a pesar de sus espinas, aporta 14 especies distintas de mariposas y es parte de nuestro patrimonio cultural”.
Llamadores de mariposas
¿Notaron que se ven menos mariposas que cuando éramos chicos? La ausencia de plantas nativas juega un papel crucial. “La gente no se da cuenta que poniendo una planta nativa no solo va a tener los colores de las flores, sino además una interacción con el ecosistema, cuando vuelvan las mariposas y los pájaros”, dijo Capodoglio.
“Hay menos mariposas porque son muy específicas con lo que comen –explicó Lemos-. Si no está esa planta, la oruga no se alimenta y la mariposa no existe”.
Mariana Lemos
“Las plantas nativas necesitan menos agua porque son las que están adaptadas
específicamente para este lugar. Si se compra un fresno habrá que regarlo mucho todos los días, en cambio, a un tala se lo regará al principio
y luego no hará falta”.
Tres especies “de acá”
Tala: es un árbol que puede alcanzar hasta los 12 metros de altura. Tiene abundante ramificación y está dotado de fuertes espinas. Atrae a 14 especies distintas de mariposas y produce un fruto naranja.
Espinillo: árbol bajo, de 4 a 5 metros de altura y copa amplia. Tiene espinas de hasta 2cm de largo. Sus flores son de un color amarillo intenso y produce un fruto con numerosas semillas, de color castaño oscuro o negro.
Sen del campo: arbusto de crecimiento rápido, que atrae a la mariposa “limoncito”. Sus flores son de color amarillo intenso y se presentan en racimos desde fines del verano hasta bien entrado el otoño.