El 24 de marzo de 1944, en Roma, también sucedía un hecho horrendo que conmovería a la comunidad internacional. Eran asesinadas 335 personas en represalia por un ataque de los partisanos a tropas de ocupación alemanas.
El encargado de dichos asesinatos fue, junto a otros, el entonces capitán de la SS Erich Priebke, conocido por nosotros, ya que luego de finalizada la guerra se radicó en Argentina. Como la memoria nunca descansa, se lo descubrió a través de un reportaje periodístico y se lo extraditó a Italia donde fue juzgado y condenado a prisión perpetua.
Hasta aquí, una breve reseña conocida quizás por todos. En octubre de 2013 este asesino muere en la cárcel y sus seguidores pretendieron que sus restos fueran llevados a una ciudad italiana para darle sepultura. El pueblo y tanto el gobierno provincial como el local, le negaron dicha posibilidad. Los restos del asesino fueron, en cambio, enterrados en el cementerio de una cárcel desconocida y sin identificar.
Ayer se cumplieron 38 años de nuestro 24 de marzo. Por la memoria, la verdad y la justicia, sería dignificante que nuestros gobiernos pudieran hacer lo mismo con los restos de los asesinos que fueron enterrados en nuestra localidad, como el ex General Jorge Rafael Videla.
