Los puentes de Madison (1995), de Clint Eastwood
Genios amándose. Clint Eastwood y Meryl Streep viven una intensa aventura, que dura lo que tarda un marido en volver a casa. Una trampa que celebramos. Recomiendo acompañar este film con un muy buen vino.
El joven manos de tijera (1990), de Tim Burton
Un Frankenstein acaramelado. A pesar de las diferencias y aquello que la sociedad dice que debe hacerse, Kim (Winona Ryder) ignora los prejuicios de su gente y sigue hasta el fin del mundo o, mejor dicho, hasta la cima de una montaña, a un particular muchacho (Johnny Depp) que en sus manos carga filosas tijeras donde solo tienen que estar los dedos. Gracias Burton por la mejor comedia romántica de los noventa.
Diario de una pasión (2004), de Nick Cassavetes
El embelesamiento de las chicas por Ryan Gosling nació con esta película. Ella, Rachel McAdams, elige al otro. Pero a él, Gosling, no le importa. Contra viento y marea, construye la casa prometida, la que iba a cobijarlos por siempre… Muy fuerte, ¡hasta yo me quiero casar con él!
Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (2004), de Michel Grondy
¿Se puede querer tanto a dos personajes? Sí, se puede, aunque creamos que Joel y Clementine se ven por primera vez… cuando nosotros los vemos por primera vez. Con o sin memoria, el amor es un viaje en el tiempo que ríe en la nieve. ¿Qué? Bueno, así de loco es este asunto.
Orgullo y prejuicio (2005), de Joe Wright
Una adaptación con mucha onda del clásico escrito por Jean Austen allá en 1813. Lizzy es una mujer adelantada a su tiempo, dueña de frases como: “Los hombres son fáciles de juzgar” o “Usted puede hacer una pregunta, y yo puedo decidir no responderla”. De todas maneras, ella se enamora y nosotros de ella. Digo, de Keira Knightley, la encantadora protagonista.
Secreto en la montaña (2005) de Ang Lee
Homofóbicos, abstenerse. Esta es la historia de Ennis y Jack , dos jóvenes que se conocen y se enamoran durante el verano de 1963, mientras trabajan en el pastoreo de ovejas en Brokeback Mountain. ¿Dos hombres, solos, en una carpa, amándose? Ja, así de complicado suele ser el amor.
Ligeramente embarazada (2007), de Judd Apatow
Una noche de excesos termina con un embarazo. Ya vimos esta historia, pero, en las manos de Apatow la película adquiere otros colores. Lo que comienza con mucho humor marihuanero, termina con la más tierna de las responsabilidades: la llegada de un hijo. Ahhhh, hacemos todos, después de reírnos como locos.
