Carta de lector

28 de enero de 2014 - 00:00

Maltrato a un paciente del Sanguinetti

 

 

Sr. Director: 

 

La que suscribe se dirige al director del Hospital de Pilar con motivo de informarle la lamentable e inhumana experiencia que sufrió mi padre, Faustino Gavilán, de 89 años, con un diagnóstico de estenosis aórtica severa y lesión coronaria de tres vasos, con la asistencia permanente de oxígeno debido al cuadro de EPOC, con cuidado de su salud dependiente, a la espera de una cirugía de corazón con cambio de válvula aórtica y by pass coronario, en Terapia Intensiva.

Él ingresa al hospital el 22-01-14 a las 17 derivado del Hospital Austral con su historia clínica, a emergencias, y lo llevan a la UTI donde lo recibe el médico de terapia, quien me dice que quedará en observación y que nos debíamos presentar al otro día a las 11.30 para recibir informe y poder verlo.

En el Austral estaba en una sala con todos los controles que requiere su caso y la presencia permanente de un familiar.

El 23-1-14 nos presentamos a las l0, hablamos con el Dr. Castillo (presidente del HCD) quien se presenta a visitar a mi padre como amigo y el doctor Berta, cardiólogo, quien nos informa que debido a su estabilidad general y los riesgos de infección que corría en el lugar le daría el alta para trasladarlo a su domicilio y que el hospital se hacía cargo del traslado por ambulancia.

A las 13 pudimos ingresar a la UTI en el horario de visita y nos encontramos con mi padre muy nervioso contando el trato que le habían dado por parte del personal de terapia.

El orinaba con el uso de papagallo, le habían colocado una sonda para orinar, enseguida me doy cuenta que la manguerita que conecta su nariz con el oxigeno estaba desconectada, me dirijo al office de enfermería, hablo con la enfermera y le comento lo que pasaba y me dice “se habrá desconectado”, la acompaño a la cama de mi papá y veo que de la cama de al lado toma el recipiente con agua que se usa para suministrar oxígeno y recién en ese momento le colocan el oxígeno, que en su caso es de uso permanente.

Hablo con la secretaria Mónica de terapia, le comento lo ocurrido y me dice que debía comunicárselo al médico de terapia. Se dirige al office, se pone a hablar con dos doctoras y la enfermera, una de las médicas (de cabello rubio y de uniforme rosa) se ríe y gesticula, me miraban y ninguna se dirigía a mí. Entonces me acerco al lugar. Consulto cuál es la gracia (realmente lo sentí como una burla), y comento lo sucedido.

Me dice que en el traslado de la cama donde estaba antes a donde lo ubicaron se había desconectado el oxígeno. Le digo lo que la enfermera hizo frente a mis ojos, mirándola, la enfermera baja la vista, les pregunto si estaban informadas del paciente y los cuidados que requería, me dicen que sí. Entonces les pedí por favor que hasta que se realizara el traslado no lo descuidaran, que estaba muy nervioso y eso era perjudicial, que comprendía las urgencias de la sala pero no entendía el trato que le habían dado.

Le pido a la secretaria luego el nombre y apellido de las profesionales para hacer el descargo, no me los da, viene una de las doctoras y quiere cerrar la puerta de la oficina de la secretaria donde yo estaba. Le digo que quiero nombre y apellido de ella y las otras dos personas. Altaneramente me dice que se llama Silvina Romero y cierra la puerta. Busco a la enfermera y pido sus datos, hace como que no me escucha y va hasta el office, la sigo y se lo vuelvo a pedir me dijo que era Lucía Romero. Busco a la otra profesional de uniforme rosa y no la encuentro.

Todo lo sucedido se lo comunicamos a ud. cuando se acercó a nosotros y nos pidió acompañarlo a su despacho, anticipándole del descargo que haríamos. Ud. nos pidió que detallemos e indaguemos todo, viendo la lucidez de mi padre, con todas sus facultades mentales de razonamiento, inteligencia y expresión intactas.

Mi padre comentó que en la noche y madrugada que estuvo en UTI pedía agua a la enfermera y el papagallo y muy pocas veces lo asistieron. Que en determinado momento le colocaron la sonda y que cuando movió el vientre lo dejaron horas con la materia fecal. Esto lo comenta cuando higienizándolo le encontramos un ampolla en los glúteos, parte baja, que no tenía antes.

El sintió en todo momento sensación de abandono y que se iba a morir por la falta de atención. Fíjese doctor al stress a lo que se lo expuso en todo momento en el lugar.

Cuando ingresa a terapia y el médico interviniente lo recibe, yo le pregunto cuándo podemos volver a verlo, y él me dice que al otro día cerca de las 11.30 porque estaría en observación.

Hubo un horario de visita que no fuimos porque nos quedamos con lo que dijo el médico y a la hora de la cena no estuvimos, mi padre nos cuenta que le trajeron la comida y se la dejaron ahí y como pudo comió una compota de manzana por sus medios.

Este descargo lo realizamos no solo por lo vivido por mí, sino por todos los ciudadanos de Pilar que dependen del Sanguinetti, para que sea un lugar donde la gente pueda dirigirse en caso de necesidad y encontrar un servicio óptimo.

Creemos en la vocación de servicio de todos los profesionales de la salud que allí trabajan, creemos en su idoneidad y compromiso. Queremos que esto no vuelva a pasar.

Esperamos y ponemos en sus manos el análisis, investigación y evaluación de lo sucedido, sabemos y apreciamos su preocupación para resolverlo para que nunca más vuelva a pasar.

Desconozco los nombres y apellido del personal de enfermeras y médicos en los turnos mencionados, solo pude tener los datos de dos profesionales, pero no recae la responsabilidad solo en ellos, hay un grupo de profesionales responsables de los turnos, mañana, tarde y noche que ud. tendrá los medios para identificar.

Quiero agregar el trato recibido por un hombre alto y morocho que apareció en el horario de visita a UTI siendo muy irrespetuoso y gritando no solo a nosotros, sino a todos los familiares de pacientes que querían ingresar, su función tal vez sea para ordenar la entrada y salida de las personas a UTI en ese horario, pero los modos y actitud no eran los correctos.

No es nuestra intención ir contra la fuente de trabajo de nadie, pero sí que realicen una autocrítica de su profesionalidad y proceder, y cómo ésta pone en riesgo la vida de las personas y perjudican la imagen del hospital.

 

Gavilán Graciela, DNI 16.828.527

 

Dejá tu comentario

Las Más Leídas

En un Alpine sin rendimiento, Franco Colapinto finalizó 15º el Gran Premio de Fórmula 1 de Hungría. 

Te Puede Interesar