El presente de Matías Rossi en el Súper TC2000 es ideal, soñado. Cuenta con uno de los autos más confiables y competitivos del parque, lo que sumado a su innegable calidad conductiva forman el conjunto que hoy marca la pauta en la categoría. Toyota y Rossi son el auto y el piloto a vencer. Y además, como si fuera poco, cuentan con esa cuota de fortuna que puede marcar la diferencia en un automovilismo cada vez más parejo.
Precisamente, ayer, en la 7ª fecha del campeonato 2013, el Misil de Del Viso aprovechó ese guiño de la suerte y ganó una carrera que no estaba en sus planes. Largó desde la 4ª posición, se colocó 3° en la primera vuelta tras superar a Franco Vivian (Cruze) y después alcanzó la primera posición por el abandono de Agustín Canapino (Cruze), que marchaba 2°, y el despiste por rotura del neumático delantero izquierdo de Leonel Pernía (Fluence), que lideraba la prueba con suma facilidad.
Así, Rossi pasó a liderar una carrera que hasta la vuelta 14 parecía un trámite para Pernía y el Renault Fluence y sólo debió administrar el desgaste de los neumáticos y defender la posición ante el embate de Emiliano Spataro, que atacó sobre el final. La arremetida del piloto porteño le agregó algo de suspenso a la definición, pero Matías conservó la punta y logró su 4° triunfo del año.
“Fue una victoria increíble. Era difícil pensar en ganar largando cuarto, no sucede muchas veces eso, pero estaba muy confiado porque tengo un gran auto para correr”, manifestó el piloto de Del Viso. “Me sorprendió el despiste de Pernía. En ese momento, Diego Bruna -responsable técnico del TTA- me avisó por radio que había problemas con las gomas. Por eso fui muy lento para cuidar los neumáticos. Spataro era más rápido que yo en el curvón, pero pude cuidarme y ganar”, agregó.
Fue la 7ª victoria de Matías en las dos temporadas de vida que tiene el Súper TC2000, afirmándose como el máximo ganador de la categoría, seguido por José María López con 4 éxitos. Además, el delvisense alcanzó su triunfo 23 si agregamos los 16 que ostenta en el TC2000 convencional.
“Disfruto mucho este triunfo porque no pensaba ganar”, añadió Rossi, que fue asistido con oxígeno por los médicos de la categoría apenas cruzó la línea de meta, ya que había inhalado humo del escape que se filtró en el habitáculo. “Tenía humo y gases en el habitáculo desde el inicio porque quedó mal la zona del escape después del Súper 8. Se cambió todo para la final pero igual entraron gases y humo, y me asusté porque pensé que no iba a poder terminar la carrera”, detalló el piloto local, sobre el inconveniente que fue sólo anecdótico.
La próxima fecha del Súper TC2000 el 1º de septiembre en el circuito callejero de Santa Fe, será una fecha especial, ya que sólo se correrá la competencia nocturna. En tanto, el próximo desafío del Misil será el 25 de este mes en el Autódromo Hermanos Emiliozzi de Olavarría con la anteúltima fecha de la Etapa Regular del Turismo Carretera.
Más líder que nunca
Con este resultado, Matías Rossi amplió su ventaja en el torneo y encara las últimas 5 fechas como el principal candidato a quedarse con la corona. Llegó a esta fecha con una diferencia de 38 puntos sobre su escolta Facundo Ardusso (Fiat Línea) y terminó la 7ª fecha con un margen de 62, también sobre Ardusso, que fue 5º y sigue 2º en el certamen.
Elogio del jefe
“Matías es el piloto que todos conocemos y que admiramos. Es extraordinario conductivamente y, especialmente, una gran persona. Avisado de los problemas en los neumáticos, cuidó mucho la goma y ganó”, destacó Darío Ramonda, máximo responsable del Toyota Team Argentina, luego de la victoria de su piloto en la 7ª fecha del Súper TC2000.