Ni el banderazo de los hinchas para hacerle el aguante y motivar a Fénix en la recta final de la temporada de la C, ni los resultados ajenos que aún le daban esperanzas para mantenerse dentro de los 4 que van al Reducido, nada bastó para sacar al Albinegro de este bajón profundo en el que cayó.
El Águila volvió a perder, pero esta vez fue como local por 2-0 ante Berazategui. Fue su quinta derrota consecutiva y parece no encontrarle la vuelta a salir de este pozo futbolístico que lo arrastra hacia el abismo.
El equipo que dirige la dupla Sergio Gómez-Favio Orsi volvió a mostrar falta de profundidad en ataque, aunque en la media hora final hizo méritos para llegar al descuento.
Sigue sufriendo el síndrome de “me convierten y pierdo”, porque apenas le marcan el equipo decae notoriamente y más allá de alguna reacción, no encuentra la forma de vulnerar al rival.
Es cierto que el Naranja le metió sus dos cachetazos en apenas 3 minutos cuando promediaba el segundo tiempo, y tuvo tiempo para reaccionar y cambiar el desarrollo.
Los jugadores coinciden en que uno de los condicionantes es la falta de gol. Por estos momentos, el Albinegro está sufriendo amnesia goleadora, ya que hace casi 4 partidos que no anota.
Esta consecuencia, sumada a otras, llegaron a este pobre presente del equipo de Pilar, que de los últimos 12 partidos apenas logró 1 triunfo y 2 empates. Esto habla a las claras de la mala producción futbolística que mostró el Águila en la segunda parte del campeonato.
Estados de ánimo. La falta de gol se notó el domingo otra vez. Si es suerte o no, es otro tema pero a Fénix le cuesta convertir. Es más, a los 10 segundos, Gonzalo Gil tuvo la apertura del marcador por una equivocación en la salida de la defensa, pero César González se lo tapó.
De ahí en más el partido fue parejo, aunque Berazategui supo complicarlo al pararse mejor delante de la línea de volantes locales y anticipándose a la salida de los defensores, robó y lo complicó con pelotazos cruzados.
Llegando hasta el fondo y con centros atrás, el Naranja lo complicó y a los 7’, Adrián Arregui sacó un disparo que se perdió al lado del palo izquierdo de Mariano Mittelman. O a los 30’ cuando Juan Brunetti robó en una mala salida, pero no pudo superar al arquero.
Si bien al minuto de juego, César González le sacó el gol a Daniel González que se le metía en el ángulo superior derecho, cuando Bera golpeó la ilusión de Fénix se derrumbó.
A los 10’ y a los 13’, Gustavo Cano aprovechó dos regalitos para facturar; primero anticipando a un mal despeje defensivo y luego anticipando en una salida de la última línea para poner el 2-0 definitorio.
Si bien, el local tuvo sus chances en los 15’ finales, los nervios no le jugaron en contra. Todas fueron de Gonzalo Gil, con un cabezazo cerca del travesaño, una media vuelta que se perdió al lado del palo izquierdo o el mismo poste que evitó el descuento tras un cabezazo del delantero.
Una piedra más en la mochila cargó Fénix en esta parte final del campeonato, que lo está alejando de la chance de soñar por el segundo ascenso.
1 punto
apenas cosechó Fénix de los últimos 18 que jugó en el torneo. Además sumó 5 de las últimas 36 unidades que disputó (12 partidos: 1G-2E-9P).
Pañales
Cuando faltaban pocos minutos para terminar el partido y presagiando que venía una nueva derrota, desde la popular, la hinchada tiró en forma de protesta pañales a la cancha.
