Carta de lector

domingo, 10 de febrero de 2013 · 00:00

Docente le contesta a dos lectores

 

Sr. Director:

Escribo con referencia a las notas de “La página del lector” (pág. 6 de la edición impresa del 08/02/2013), referidas al “conflicto docente”, utilizando mi derecho a réplica a los sujetos identificados como “Sergio” y “Javier”.

Como docente, me siento ofendido por el desconocimiento, rayano en la estupidez, en especial de sus argumentos. La imperfección es propia de nuestra naturaleza humana, y por tanto existen buenos y malos docentes, así como hay buenos y malos policí­as, buenos y malos médicos, buenos y malos mecánicos, etc... Ahora, ninguno de estos señores, Sergio y Javier, ha reparado en el carácter especial de la función docente.

¿Puede cualquiera de ellos estar a cargo de 30 o 40 alumnos; cada uno con sus problemas, maleducados desde la casa, puesto que si un hijo les contesta mal lo mandan al diablo o pasan al cachetazo liso y llano, (los que tienen a alguien en la casa que haga las veces de padre/madre o tutor..., y no los que son “filiis quis autem” - esto es, hijos de nadie...).

Yo ya perdí­ un hijo, tengo un chico con insuficiencia renal crónica desde su nacimiento, pasó por 14 operaciones, 5 años en diálisis, recientemente trasplantado (con lo cual los cuidados son más que antes, puesto que los trasplantes tienen “fecha de vencimiento”, pueden durar, en caso de riñón 5, 10, 15 o con mucha suerte 20 años), siempre con el fantasma del rechazo.

Yo, después de 16 años de desgaste, de aguantar y educar en “buenas costumbres” (“permiso, por favor y gracias”) que antes debí­an enseñar esos padres que protestan por esto, deben tener en cuenta que no todos los docentes son chantas.

La propia naturaleza de la función docente por su naturaleza, exige óptimo estado de salud fí­sica y psí­quica, y difí­cilmente se pueda dar clase y atender a 30 chicos cuando uno tiene la cabeza pensando en su hijo.

En cuanto a las docentes embarazadas, ¿Tal vez sea necesario imponer el aborto obligatorio o la ligadura de trompas de las docentes, así­ no tienen la mala idea de tener hijos? Le digo a esos señores que los docentes tenemos el mismo derecho que ellos a tener hijos y a garantizar su cuidado desde el vientre materno.

Con respecto, “a los maestros no les gusta trabajar”, he gestionado y levantado dos escuelas en zonas desfavorecidas (que tal vez el poder central de Pilar y la elite que escribe, desconozca que Pilar es mucho más que countries y autos de lujo), escuelas gestionadas para los chicos que salí­an a cartonear. Pero para esta gente, la pobreza se combate matando pobres.

Con respecto a los chicos no tienen clases, eso es una falacia, puesto que existen los mecanismos para garantizar la continuidad de las clases. En secundaria, es más complicado, aunque existen proyectos en tal sentido, pero que son supeditados a la cuestión presupuestaria.

Con respecto a la taradez de “¿Por qué no se corta la Panamericana en enero?” Simple, porque si tuviera la precaución este buen hombre (“Javier”, yo me identifico con nombre y apellido...) de mirar los medios de comunicación oficialistas, y tan anti oficialistas (Clarí­n, La Nación, TN, etc.) vería que desde mediados de enero se comenzó a dialogar sobre la cuestión salarial para evitar llegar a febrero con conflicto y tener un inicio normal.

Documéntese primero, y hable luego. No todos los docentes nos vamos de vacaciones, algunos solo estamos en nuestra casa, y otros, como el que suscribe, pasamos un par de semanas a todo trapo y lujo en el Hospital Garrahan.

Fí­jese de qué habla. La ignorancia de la realidad suele llevar a conclusiones como las de este señor. Y con respecto al salario, sin desmerecer al gremio camionero, familiares míos que son camioneros ganan el doble que yo (siendo director de una secundaria, profesor de secundaria y terciario).

Tengo dos tí­tulos terciarios, una carrera universitaria, cursos y seminarios de toda í­ndole y sin embargo gente con una escasa primaria completa (o incompleta) tiene mayores ingresos que yo.

Ya lo dijo el inmortal Enrique Santos Discépolo “...lo mismo un burro que un gran profesor”.

Y en último término, debo defender al Prof. Hugo G. Cánepa. Junto a Susana Ortiz y tantos otros miembros del Suteba le pusieron el pecho a las balas. Tengo muy presentes las imágenes de 2001 y 2002 cuando la guardia de infanterí­a de la bonaerense nos dispersó con gases, balas de goma y palazos, tirándonos los caballos encima, frente a la Gobernación y la “Honorable” Legislatura de la Provincia, cuando se votaron las leyes de emergencia económica y el “pataconazo”. ¿Ya se olvidaron?... La Argentina es un país cada vez con menos memoria...

Podrí­a citar el asesinato del Prof. Carlos Fuentealba (ya en democracia), así­ como la desaparición de muchos compañeros en el perí­odo 1976-1983...

Sin duda, los docentes somos un montón de parásitos que no queremos trabajar...

 

Prof. Angel Grattone DNI 24.272.707 angelgratt@yahoo.com.ar

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