Una tradición que, lejos de apagarse, cada año cobra más fuerza: este sábado 1° de agosto, en el Bar El Laucha se vendieron nada menos que 500 botellas de caña con ruda.
El sábado 1°, durante todo el día en el histórico local del centro de Pilar se realizó el ritual en honor a la Pachamama.
Una tradición que, lejos de apagarse, cada año cobra más fuerza: este sábado 1° de agosto, en el Bar El Laucha se vendieron nada menos que 500 botellas de caña con ruda.
“El año pasado habíamos preparado 430 botellas y se vendieron todas. En este 2026 fueron 500 y también se agotaron, finalizando la venta cerca de las 17”, expresaron desde el lugar manejado por Tito Lucas y su hijo Cándido.
Si bien los primeros visitantes y parroquianos fueron llegando desde muy temprano –incluso a las 6 de la mañana-, durante todo el día se acercaron al bar ubicado en la esquina de Venancio Castro y Pelagio Luna clientes habituales para continuar con la tradición y beber el brebaje milenario.
No obstante, los tiempos cambian y el mayor volumen de ventas se hizo a través de los pedidos anticipados (la producción había sido difundida en redes desde los días previos), llevando las botellas para compartir el ritual en honor a la Pachamama con la familia, en el trabajo o simplemente con los amigos.