Muchas personas que tienen un perro en su casa o que han crecido con alguno deambulando por su jardín, sostienen que el carácter y el comportamiento de la mascota es una suerte de lotería y que no hay forma de revertir su forma de ser.
Algunos los prefieren guardianes, aunque se tornen agresivos. Otros eligen tener un perro sumiso debido a la presencia de chicos en la casa. Aunque para muchos se trate de casos perdidos, desde una escuela de adiestramiento canino pilarense aseguran que toda conducta puede ser corregida a gusto del amo, con paciencia y con tiempo dedicado al animal.
Años atrás, el amor por los perros y las ganas de aprender a interpretarlos y a entenderlos, unió en pareja a Amalia Carrón y Diego Alfonso, que con el tiempo lograron cada vez más experiencia en la materia, hasta llegar a ser parte de un instituto de adiestramiento ubicado en el barrio porteño de Belgrano.
Fue así como desde hace un año decidieron montar en Pilar la escuela de adiestramiento canino Vilkas, a pocas cuadras del Hospital Austral, logrando captar la atención de quienes habían decidido regalar a sus perros porque dañaban el jardín, porque la relación con otras mascotas era insostenible o por el hecho de ser desobedientes.
El servicio también comenzó a ser útil para aquellos que trabajan con perros en grupos de rescate y lazarillos. En ese caso los ayuda a mejorar la relación con el animal.
Además del curso intensivo de adiestramiento, también ofrecen el servicio puntual para poder llevar una mejor relación con el perro y evitar problemas de comportamiento, sin tener la necesidad de convertirse en adiestradores.
“Lo que más apuntamos es a la comunicación con el perro, para que lo interprete”, asegura Alfonso, uno de los instructores. Es que justamente éste es uno de los principales problemas que registran en su casa varios de los 10 alumnos que al momento están cursando en Vilkas. “Trabajamos más con los dueños, para organizar la manada”, explicó el instructor sobre la forma de vida de los perros.
“Enseñamos a la gente a ser el líder, para que el perro te respete, sin castigo y todo positivo. Una vez que sos el líder, te empieza a respetar”, graficó.
Si bien son ejercicios que deben convertirse en rutina, ya que los perros son rutinarios, una de las soluciones se encuentra en el tiempo dedicado a la mascota ya que “con el paseo se solucionan muchísimas cosas”, sostiene el adiestrador.
Ante todo, perros
Es común encontrar que desde el nombre hasta los accesorios y otras actitudes, los amos quieran humanizar a sus mascotas. El marketing ha logrado sostener esto al punto que prendas y otros objetos sean comercializados hasta en veterinarias. Sin embargo, el adiestrador Diego Alfonso sostiene que es un grave error ubicar al animal en el mismo escalón que los humanos.
“Cuando lo subís a upa, le subís la altura y se cree superior al resto de los perros, entonces se termina peleando”, aclara el hombre, quien comenta que “El perro es perro, tiene distintos sentimientos. Si hacés ese tipo de humanización, se cree el líder”.
La frase
“El perro es perro, tiene distintos sentimientos. Si hacés ese tipo de humanización, se cree el líder”. Diego Alfonso.
Contacto
Facebook: Escuela de adiestramiento Vilkas
Tres consejos
1-Antes de comprar un perro, es necesario elegir una raza en cuanto a su energía. El caso de los labradores es uno de ellos. Tienen mucha energía y si uno no tiene tiempo para sacarlo a pasear es preferible elegir otra raza.
2-A la hora de adquirirlo, se recomienda que sea después de los dos meses de vida ya que “solamente la madre les enseña”.
3-El mejor adiestramiento y la enseñanza de un buen comportamiento se puede realizar entre los 7 meses hasta los 8 o 10 años, para esto existe el taller de problemas comportamentales caninos.