Fénix encontró un triunfo necesario para terminar con la sequía de victorias que preocupaba. Fue 3-1 ante Barracas Central como visitante teniendo como principal artífice la inspiración de Leonardo Ruiz, quien con su doblete se convirtió en la figura del Albinegro.
El Cuervo golpeó en el momento indicado en cada tiempo y remató el partido en el final con la conquista de Marcos Riquelme, después de que Gastón Bojanich le pusiera un poco de suspenso con su descuento.
Sin embargo, el Águila justificó el triunfo por lo hecho en ofensiva, aunque volvió a mostrar algunas dudas en el fondo que deberá corregir para no sufrir demasiado en lo que queda del torneo hasta el receso de verano.
Con este triunfo alcanzó los 19 puntos y se metió en el pelotón de mitad de tabla y respira un poco más en los promedios, luego de ganarle a un rival directo.
La visita necesitó de la inspiración de su hombre del momento, Ruiz, y después de una gran jugada colectiva, Cachete sacó un remate seco y recto desde de afuera del área que sorprendió al propio Elías Gómez para clavar a los 8 minutos el 1-0.
A partir del gol, Fénix fue creciendo en su juego aprovechando el desconcierto de Barracas, que sintió el impacto. Julio Ledesma y Hugo Silva se adueñaron del mediocampo, Daniel González desequilibró con sus corridas por izquierda y Ruiz que estaba a metido en el partido.
A los 20’, Ledesma casi clava el 2º con un disparo que salió al lado del caño izquierdo de Gómez, tras capturar un rebote y a los 25’, Nicolás Martínez Vargas definió mal ante Gómez un centro de González.
Pero la visita fue mermando su rendimiento en esos 25’ iniciales y poco a poco creció la figura del Camionero que empezaba a desnudar algunas falencias defensivas del rival.
A los 28’, Daniel Cerruti cerró justo a tiempo un disparo de Edilio Cardoso que tenía destino de gol, y a los 33’, Sebastián Hernández se quedó con un mano a mano ante Eduardo Berón.
La figura del arquero albinegro iba creciendo porque primero con un manotazo sacó por encima del travesaño un bombazo de Cardoso y después despejó un cabezazo de Martín Quiles que se le colaba en el ángulo superior derecho.
La reacción visitante reapareció en los 5’ finales, cuando Bojanich cerró a tiempo un mano a mano que Mariano Puch no pudo definir. Y en tiempo cumplido, Gómez mantuvo con vida al local, al taparle a Ruiz un remate al primer palo.
Punzante y eficaz. El inicio del segundo tiempo mostró un arranque parejo. Aunque a los 7’, Hernández se lució al sacarle a Cardoso un remate de gol.
Sin embargo, Fénix fue inteligente, llevó el partido al mediocampo y esperó un error en el fondo rival para sacar provecho de contra. Lo tuvo a los 10’ con una corrida de González que remató por encima del travesaño.
Pero a los 13’, Ruiz robó una pelota en la salida del rival y se escapó hacia el gol, que definió cruzado cuando salía Gómez para el 2-0.
El partido le quedaba cómodo al visitante y manteniendo la dinámica que le dio González por izquierda pudo haberlo liquidado antes. Dani lo tuvo a los 18’, pero su definición se perdió al lado del palo derecho.
Sin embargo, Bojanich volvió al partido a Barracas con el descuento y sembrando incertidumbre en el Albinegro, que sufría en el fondo con los centros cruzados.
Aunque de contra, la visita tuvo sus posibilidades pero le seguía perdonando la vida. Hasta que a los 45’, Guido Rutili le puso una pelota bárbara a Riquelme, que aprovechó el mal despeje de Quiles y definir contra la base del primer poste para sentenciar la victoria.
Este resultado desencadenó a la salida del técnico Juan Carlos Kopriva del Camionero, pero a la vez fue un triunfo clave que necesitaba Fénix para tomar un poco de aire y volver a ganar confianza para los 5 partidos finales que restan del año.
