En circunstancias se investigan, un hombre de 79 años fue asesinado en su casa de San Alejo. La víctima presentaba heridas cortopunzantes en la cabeza y en la casa fue secuestrada una tijera con manchas hemáticas.
Fue encontrado por su hermano, recostado sobre su cama. Presentaba heridas en la cabeza que podrían haber sido efectuadas con una tijera. La víctima se dedicaba a la venta de terrenos.
En circunstancias se investigan, un hombre de 79 años fue asesinado en su casa de San Alejo. La víctima presentaba heridas cortopunzantes en la cabeza y en la casa fue secuestrada una tijera con manchas hemáticas.
De acuerdo con la información a la que accedió El Diario, el hecho fue descubierto el domingo a la mañana por el hermano del fallecido, un hombre de 73 años domiciliado en la Ciudad de Buenos Aires.
Al arribar al inmueble ubicado en Anchorena al 1360 y Estados Unidos, encontró a la víctima, identificada como Miguel Ángel Libutti, acostada sobre la cama, con un oso de peluche de gran tamaño en parte de la cabeza. A su vez, observó pisadas con manchas hemáticas en la cocina, parte del comedor y una habitación, por lo que dio aviso al 911.
Así es que se hizo presente en el lugar personal de la Comisaría Pilar 8va. del barrio Agustoni y personal de la policía Científica, que trasladó el cuerpo a la morgue de Pilar.
A pesar del hermetismo policial, El Diario pudo saber que la autopsia preliminar reveló que el hombre fallecido presentaba heridas cortopunzantes en la cabeza, por lo que se ordenó un nuevo procedimiento en el domicilio a fin de recolectar más pruebas que permitan esclarecer el hecho.
En el nuevo operativo, personal policial secuestró en el domicilio una tijera con manchas hemáticas, así como un hacha y un pico con mango metálico. Cabe aclarar que, tal como declaró el hermano del fallecido, la vivienda no se encontraba forzada y las llaves de la misma se encontraban en una reja de seguridad que da al interior de la finca.
Según trascendió, la víctima se dedicaba a la venta de terrenos y se investiga si su asesinato pudo haber estado vinculado con su actividad.
Si bien en una primera instancia la causa fue caratulada como "Averiguación de causales de muerte", tras la autopsia preliminar fue recaratulada como "Homicidio" por el fiscal Andrés Quintana, titular de la UFI Nro. 2.