El domingo 21 de julio último, una familia de Villa Rosa celebraba el cumpleaños del padre en su casa de San Martín al 1200. Se produjo un incidente en el horno de barro en el que preparaban un asado.
Rápidamente las llamas se propagaron hacia el techo. El saldo: la familia compuesta por Marcelo Rodríguez, Mariela Páez y sus 3 pequeños hijos, lo perdieron todo, quedaron en la calle.
Rápidamente los vecinos y amigos comenzaron a colaborar, entregándoles ropa e incluso albergándolos. Después de mucho esfuerzo, volvieron a un nuevo hogar que están construyendo donde hasta hace unos meses había cenizas.
Aquel domingo, la familia solo tuvo tiempo para retirar de la casa en llamas a los pequeños. “La bebé de un año y medio tenía quemada la frente. Saqué a los nenes a la calle pero jamás me imaginé que no iba a quedar nada”, explicó a El Diario, Mariela Páez. Lo que Marcelo construyó durante muchos años de esfuerzo, se esfumaba en minutos.
Una familia amiga les ofreció hospedaje durante el tiempo que fuera necesario. Una habitación de la casa de la familia Bruchetti estaba a disposición.
La madre de los pequeños se mostró agradecida ante representantes de Presidencia de la Nación , quienes desde el primer día brindaron los servicios de psicólogos tanto para ella como para los niños. “Así pude salir a la calle y cruzar para ver cómo había quedado todo”, recordó Mariela.
El apoyo de los allegados a la familia Rodríguez y la colaboración de vecinos impulsaron a Marcelo a levantar nuevamente las paredes de su vivienda. El Gobierno nacional aportó dinero para que el hombre, que es albañil, empezara a construir su casa. Un comercio de la zona abrió una cuenta para que los interesados en ayudar a la familia financiaran parte de la obra. De esta manera, la familia pudo salir a flote.
“Todo gracias a donaciones de vecinos, amigos y la familia que se endeudó, porque hemos sacado créditos para poder aunque sea terminar lo básico” explicó Marcela.
Todos los vecinos y los que a diario pasaban y miraban hacia el terreno, fueron testigos del trabajo que minuciosamente el hombre realizó para que su familia volviera al hogar, a una nueva casa que continúa en construcción.
“Las paredes están, falta revocar, no tengo piso, pero queríamos rearmarnos como familia”, continuó la mujer.
Mientras tanto, la familia Rodríguez continúa recibiendo colaboraciones para poder conseguir más materiales y así culminar, en un principio, el baño de su casa, y luego, el techado del resto de la construcción, como también el revocado de sus paredes.
Contacto
Para contactarse y colaborar con la familia pueden llamar al (011) 15-5402-1209.
