San Lorenzo, que es filial del Ciclón en San Miguel, cayó en la Liga Escobarense el año pasado y pagó el derecho de piso de la peor manera: perdió los 20 partidos que jugó entre Apertura y Clausura.
Ahora, tras cederle la conducción a Walter Cabrera, este equipo hizo base en Derqui, donde se entrena, y conformó un plantel con mayoría de jugadores derquinos y pilarenses con el que aspira a levantar la imagen de 2011. “Sabemos que empezamos siendo la Cenicienta del torneo, como quien dice, pero la idea es ganar respeto a fuerza de resultados”, destacó el entrenador del equipo de Primera del Ciclón.
“Sumamos muchos jugadores del Sub 20, lo que nos permitirá oxigenar la Primera y trabajar más tranquilos”, dijo quien integra cuerpo técnico junto a Gustavo Valdo y Pablo Marino.
En este Apertura, el Santo ya se había nutrido con futbolistas de la zona y dio el batacazo en el debut ante Toro, pero luego una seguidilla de frustraciones ahogaron la ilusión.
“Empezamos bien, pero la falta de inexperiencia y errores propios nos bajaron la moral”, contó Cabrera, que este sábado buscará dar otro golpe de escena en el debut ante Abrojal. “Es un equipo histórico al que hay que respetar”, opinó sobre el Verde, equipo al que visitará hoy en la 1ª fecha del Clausura.
“Queremos darle continuidad a este grupo y en un futuro evaluar la posibilidad de representar concretamente a Derqui. Por ahora venimos haciendo todo con mucho esfuerzo y agradecemos el aporte de Norma Ramos, que nos cede el predio para entrenar”, concluyó el entrenador.
