Gauchito Gil: un fenómeno que en Villa Rosa no para de crecer

Más de 2.000 personas, el doble que el año pasado, veneraron al santo en su día en el santuario ubicado en las puertas de la localidad. Llegaron desde distritos vecinos y de otras provincias.

10 de enero de 2012 - 00:00

 

Uno de los fieles haciendo su pedido al gaucho.

 

 

Una verdadera multitud concurrió el domingo último al santuario del Gauchito Gil ubicado en la localidad de Villa Rosa, al cumplirse un nuevo aniversario de su fallecimiento. Según las estimaciones oficiales a las que tuvo acceso El Diario, durante todo el día se acercaron más de 2.000 “creyentes” (el doble del año pasado), quienes renovaron sus pedidos y dieron muestras de agradecimiento a este santo popular.

Desde horas muy tempranas los devotos del Gauchito fueron llegando al predio ubicado en la intersección de la ruta 25 y Saavedra Lamas, justo frente al paso a nivel del Ferrocarril General Belgrano Norte. Durante todo el día hasta aproximadamente las 23 horas del mismo domingo, el desfile fue incesante, ya que los fieles llegaron de distintas localidades vecinas y hasta de algunas provincias. Así, El Diario pudo constatar la presencia de fieles de Escobar, Campana, Capital Federal, Wilde, San Fernando, San Miguel, Almirante Brown, Ciudadela, Santa Clara del Mar, Bolívar y Chacabuco; y también algunos que provenían de La Pampa y de Río Negro.

Los seguidores del Gauchito Gil afirman que la devoción por este santo pagano está relacionada con la identidad de los argentinos, del pasado y del presente y que éste reivindica su lugar desde la marginalidad. También se destaca que sus seguidores acuden a esa figura imperfecta que llega a todas las clases sociales, ya que hay una trasversalidad en él, porque es un santo para pedirle de todo y además- según sus fieles- cumple con todo.

Cuenta la leyenda que Antonio Gil murió decapitado el 8 de enero de 1878 en el lugar donde hoy se erige su santuario central, en el ingreso a la ciudad de Mercedes en la Provincia de Corrientes. Según la misma tradición popular, su primer milagro lo destinó a su propio verdugo a quién le había anticipado -que una vez que lo matara- al regreso a su casa encontraría a su hijo muy enfermo, pero si lo invocaba a él, el niño sanaría, hecho que efectivamente sucedió y marcó el comienzo del mito.

Por todo eso en su santuario de Villa Rosa, como así también en los de la Provincia de Corrientes, se pueden ver cientos de elementos y artículos que los “promeseros” dejan como “paga” de los favores recibidos de parte del “santo de los ruteros”.

Entre ellos se distinguen chapas patentes de vehículos, camisetas de fútbol, sombreros, prendas de vestir, anillos y cadenitas de oro, fotos, cintas y velas rojas. Según se dice, el rojo es el color que identifica a este santo en homenaje a la sangre que derramó.

 

Gaucho pop

Por fuera de la liturgia católica, el Gauchito Gil se ha convertido en uno de los santos ruteros más populares de la Argentina. En las rutas del país se pueden encontrar cientos de monumentos donde miles de promeseros se hacen presentes mensualmente. La ciudad correntina de Mercedes, donde se cree nació el gaucho venerado, fue visitada el día de ayer por 400 mil devotos que tiñeron de rojo una celebración que cada vez suma más adeptos. Aunque ya forma parte de nuestra tradición, el Gauchito Gil también se ha adecuado a las tecnologías 2.0. Así es como, a través de los sitios de internet gauchitogil.net y elgauchitomilagroso.com.ar, los devotos del milagroso gaucho pueden realizar pedidos, compartir promesas y agradecer por los pedidos concedidos.

 

 

400 mil
Personas visitaron en santuario del Gauchito Gil el domingo último en la ciudad correntina de Mercedes, lugar donde se cree, nació el gaucho que hoy mueve multitudes.

 

 

 

Largas filas para llegar ante la imagen del Gaucho.

 

 

 

De a caballo. Los gauchos honraron a su santo.

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