Tribuna del lector: ¿Está todo bien?

por Víctor Ejgiel
martes, 27 de septiembre de 2011 · 00:00

 

 

Con los festejos del Día de la Primavera aparecieron ante los ojos de aquellos que no lo ven tan a diario los problemas de violencia juvenil, extremos en varios casos, con los que venimos lidiando desde las escuelas hace un tiempo ya.

Mas allá de lo organizado de los festejos programados, por cierto muy buenos, de la disposición de personal que se veía por las calles de nuestra ciudad, algunos hechos no se pudieron controlar y, quienes respetamos la cultura, sufrimos con el destrozo del busto de Belgrano en nuestra céntrica plaza.

Algunas peleas callejeras que se escapan de una simple discusión para transformarse en golpes de puño no sólo de los supuestos “machos”,  en la peor apreciación de la sexualidad animal, sino también de chicas que deciden imponer cualquier excusa para iniciar una demostración de poder.

Hace años que venimos hablando de la educación, de enseñar cuál es el comportamiento adecuado en una sociedad donde compartimos muchos cada espacio público, pero la verdad es que por mucho que se haga desde las instituciones, como la escuela, desde otros espacios no sólo no se hace nada sino que se “legaliza” esta posibilidad de violencia para imponer posiciones. Sólo es necesario ver un poco de la política actual. Entonces los chicos que ya no se divierten con las películas de Disney, ven en todo ámbito que los rodea, incluida la familia, como el poder se demuestra a los golpes, que la razón no existe mas allá de la propia, por más equivocada que esté, y que esta sociedad se lo permite.

Entonces creo que de alguna manera hay que volver a retomar el valor de la palabra castigo, y enseñar que todo aquello que vulnere una conducta social requiere de él. Seguimos enseñando los derechos de todos, siempre lo hemos hecho, pero sólo algunos recordamos y hacemos recordar las obligaciones que como la misma palabra lo dice es aquello que estamos obligados a hacer, ya que compartimos un mundo con otras personas en una sociedad que siempre requiere de límites para organizar el orden.

Sé que varias de estas palabras pueden sonar hasta ofensivas, ya que ORDEN, OBLIGACION y CASTIGO son asociadas a otras épocas negras de nuestro país, pero sólo se pueden asociar a quienes las aplicaron en su mísera y equívoca interpretación. Todo aquel que no entienda que infringir la ley establecida en una sociedad merece un castigo, todo aquel que no entienda que para vivir en esta sociedad necesita realizar obligaciones (mas allá de los impuestos), y todo aquel que no entienda que el orden está determinado por una serie de leyes que se deciden en un lugar al que asisten personas que han sido elegidas tanto como el Presidente, no puede formar parte de una sociedad justa.

Entonces el mensaje a nuestros chicos debe ser lo bastante claro para informar todo lo concerniente a vivir en sociedad, en un mundo extremadamente individualista, lo único que nos puede hacer buenas personas, es responder a una sociedad buscando la convivencia.

 

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