Patio de la Escuela Nº1, en su habitual ubicación, cuando aún mantenía alguna aula de madera.
por Alberto Allindo*
Si bien sabemos que la Escuela Nº 1 de Pilar “Domingo Faustino Sarmiento es la más antigua del distrito, desconocemos con exactitud desde cuándo existe educación elemental o primaria en nuestro pueblo. Compartiremos algunos datos de interés para discutir el tema, con la esperanza de lograr obtener certezas más adelante.
En la época de la colonia, las primeras escuelas públicas son aquellas que sostenía el Cabildo. Específicamente, las escuelas que funcionaban bajo algún sistema eran de tres tipos: congregaciones o parroquiales, las del Cabildo (públicas) y las de particulares con autorización del Cabildo. Luego de la Revolución de Mayo, comenzó a cambiar muy lentamente la escolaridad básica en nuestro país.
En 1817 se creó el cargo de Director General de Escuelas, siendo el primer designado Saturnino Segurola. Para nuestro interés, en 1818 se dictó el primer reglamento para las “escuelas de campaña” en donde se establecía una junta conformada por el alcalde, el sacerdote y un vecino destacado para que aseguren educación en cada pueblo de la hoy Provincia de Buenos Aires. Para la ciudad se elaboró un reglamento aparte pero muy similar al anterior.
Según los censos
La primera referencia sobre una escuela que tenemos hasta el momento en Pilar, es en el año 1818 cuando el cura párroco autoriza un sector para la escolaridad en el mismo lugar donde estaba la iglesia Nuestra Señora del Pilar. Quizás fue producto del reglamento para las escuelas de “campaña”.
En la zona y por el año 1821, se fundó en Capilla del Señor la “Escuela Elemental de Varones”, pionera en la campaña bonaerense en adoptar el sistema denominado “Lancasteriano”, que se valía de un “monitor” o estudiante adelantado para la ayuda del docente en la clase.
La escasez de personal docente idóneo justificaba este tipo de enseñanza, aplicado en varios países cuando atravesaban etapas de carencia pedagógica, como Argentina en el primer tercio del siglo pasado.
En el Censo efectuado por Buenos Aires en 1854, en la tabla designada para cifrar las Escuelas de la Campaña, figura como una de las escuelas del Estado, la de Pilar, con una nómina de 47 alumnos varones.
En el año 1872 se llevó a cabo un muy importante Censo Educacional ordenado por el Estado Nacional y allí Pilar presentaba ya la escuela Nº 1 con el nombre de “Pública Elemental” con 53 alumnos varones inscriptos. En todo el distrito existían 5 escuelas con 176 alumnos.
Sarmiento
Un hito fundacional para la educación vino de la mano de la sanción de la Constitución Nacional, donde las nuevas autoridades se abocaron a la reorganización de las escuelas del Estado. De acuerdo con el artículo quinto de la Constitución de 1853, que sancionó la gratuidad de la enseñanza, las provincias organizaron el régimen municipal.
Las municipalidades tomaron a su cargo los establecimientos de educación y de asistencia social. Unos años más tarde, el entonces Jefe del Departamento de Escuelas, Domingo Sarmiento, en carta dirigida al coronel Bartolomé Mitre el 10 de abril de 1859, exponía que en ese año Pilar era una de las pocas poblaciones con escuela: “…Sólo veinte juzgados de cincuenta y siete en que está dividida la población rural presentan escuelas particulares ubicadas en San José de Flores, Belgrano, San isidro, San Fernando, Luján, Pilar, Exaltación de la Cruz, Baradero, San Antonio de Areco, San Pedro, San Nicolás, Pergamino, Bragado, Lobos, Navarro, Mercedes, Chivilcoy, Monte, Dolores, Ranchos, Barracas al Sud –21 juzgados de 57- y es imposible que no las haya aunque de menos consideración en algunas otras poblaciones…”
Más adelante, en el año 1872, Sarmiento informaba que había 1.644 escuelas en todo el país con 97.500 alumnos y que por ese entonces existían en Buenos Aires 55 establecimientos públicos y 45 privados.
Otro dato legislativo muy importante por estos años fue sin dudas la Ley de Educación de la Provincia de Buenos Aires de 1875 que se aprobó cuando la conducción educativa de la provincia estaba en manos de Sarmiento. Dicha legislación estableció la educación común, gratuita y obligatoria; y el deber de los padres de instruir a sus hijos. Se definieron las autoridades educativas, cuya dirección recayó en un Consejo Escolar. La administración local y el gobierno inmediato de las escuelas comunes estarían a cargo de consejos electivos de vecinos pertenecientes a cada distrito en los que se dividió la provincia. La ley preveía diferentes tipos de escuelas: particulares, de adultos, jardines de infantes y comunes.
Aquellos directores
Los siguientes son algunos directores que ha tenido la Escuela Nº 1: 1873, José Tagle; 1880, José Pardo; 1900, Dominga Navone; 1912, Arnaldo Ferrarotti; 1926, Antonieta de Beliera, Gilda Giordano y Maria Angélica de Asborno; 1933, María Laborde de Costa.
Festejo del centenario de la Escuela Nº 1, en 1973.
Reseña del Instituto Agrario Argentino
Escuela Nº 1, orígenes y mudanzas
Como dato preciso existe una referencia en la publicación del Instituto Agrario Argentino del año 1948 donde refiere que en 1873 se remiten estadísticas desde el pueblo de Pilar, estableciendo la población en 58 alumnos varones de categoría elemental. Si bien el texto es claro al decir “se remiten por primera vez a esta Dirección…”, dando a entender que simplemente es la primera ocasión en que esta escuela remite cifras oficiales a la Dirección de Escuelas; se ha tomado como fecha fundante de esta casa de estudios esa fecha, cuando en realidad, ya existía desde hace varios años una escuela elemental, de la cual sin dudas, la actual “Domingo Faustino Sarmiento” es la legitima heredera.
Como sucedió en tantos pueblos, tuvo muchos cambios de edificio, ya que evidentemente carecía del propio. Refiere ese informe que en 1877 funcionó en un local de la calle Buenos Aires (actual Hipólito Yrigoyen) y un año después, en 1878, comienza a funcionar como la “Número 1” en la dirección de calle Rivadavia entre Buenos Aires y Bolívar.
En 1889 pasa a un local de la calle San Martín entre Lorenzo López y Bolívar, propiedad de Castro Hnos. En julio de ese año pasa a un local de la calle San Martín, propiedad de Felipe Lizazo. En diciembre de 1892 funciona en un local de la calle Lorenzo López e Ituzaingó de propiedad de C. Cajaraville. En abril 1905 pasa a ser propiedad del Consejo Escolar, figurando en mayo de ese año como propiedad Sr. Lagrave y posteriormente en agosto del Sr. Labardia.
En 1907 figura como de propiedad de la Municipalidad y recién en 1912 de la Dirección General de Escuelas. El actual edificio figura como inaugurado en el año 1910.
