Así lució la parroquia hasta 1921.
La rica historia local conmemora hoy uno de sus aniversarios más relevantes. Porque hace exactamente 190 años, el 21 de agosto de 1821, comenzó a levantarse el nuevo y actual templo que cobija a la Parroquia Nuestra Señora del Pilar.
Fue el alcalde Lorenzo López el fundador de ese monumento histórico y quien, junto al dinero aportado por el Gobierno, ayudó al financiamiento de la obra. En tanto, el arquitecto José Villa comenzó los trabajos controlado de cerca por el párroco José Vicente Arraga.
La bendición del templo se realiza el 24 de diciembre de 1856.
Sin embargo, la fisonomía del edificio en ese entonces era muy distinta a la de hoy. Contaba con un estilo colonial, poseía una sola torre y no tenia techo de tejas. En 1921, una comisión de vecinos modificó el edificio, agregándole una torre y transformándolo en barroco. Allí recién adoptó una fisonomía parecida a la actual.
Con el paso de los años este maravilloso templo se convirtió en Monumento Histórico Nacional. El Obispo Mariano José de Escalada fue quien bendijo y dejó inaugurada oficialmente la Iglesia Nuestra Señora del Pilar.
En ese entonces, más de un siglo y medio atrás, quien mirara en torno a la plaza podía divisar un paisaje colonial como el que describen reiteradamente los libros de historia de la escuela primaria: carruajes atravesando calles de tierra, casas bajas y alguna pulpería rodeando un majestuoso edificio que aún estaba en proceso de culminación: el de la iglesia de Pilar.
Hoy se cumplen 190 años exactos del inicio de la obra del edificio histórico más importante que posee Pilar. En la actualidad, se puede apreciar un templo muy cambiado respecto del original, pero que conserva entre sus paredes los recuerdos de cada acontecimiento suscitado durante prácticamente toda la vida de la ciudad.