El veraneo de los pilarenses V

Este articulo se encuntra disponible en la edición impresa de El Diario Regional.

6 de febrero de 2011 - 00:00

 

Vacaciones 2006. Natalia Lorena Lucatelli y Franco Chiaramello en Alpa Corral, Sierras de Córdoba.

 

Principios de febrero y el tiempo vacacional va cerrando sus últimos recuerdos estivales en la agenda de nuestro año 2011.

Por eso hoy comparto con ustedes, recuerdos fotográficos de aquellas visitas que hacíamos y seguimos haciendo los pilarenses a la casa de nuestros parientes, y que para nosotros eran “vacaciones”.

Vacaciones en lo de tía Hortensia en Adrogué, o en La Cesira y Pueblo Italiano de mis primos y de mis tíos Juana y Antonio que regocijaron mi niñez y mi juventud y colmaron mi arcón de un tesoro de maravillosos recuerdos y momentos vividos.

Para otros pilarenses, amigos y vecinos de siempre, habrán sido otros pueblos y ciudades del interior los que, bajo el pretexto de visitar a la “parentela”, les hacía salir de su cotidiano transitar en este Pilar, y tomarse un respiro, tan solo para cambiar de aire y despejarse en la casa de sus familiares.

Paseo por el campo, andar a caballo, animarse a ordeñar, comer asados, dormir unas buenas siestas eran momentos increíbles en las visitas a parientes que vivían en zonas rurales.

Ir a pescar, estar de campamento, aventurarse a nadar en un río y comer pescado de variadas formas, lo fueron para los que tenían parientes en el litoral.

Juntar piedras, escalar cerros, respirar aire fresco y puro, andar en burrito fue el regocijo vacacional de tener familiares en las serranías cordobesas y tandilenses.

Recorrer museos, ir al cine o al teatro, observar casas antiguas y los nuevos negocios de mercaderías insólitas, ir al puerto, usar el ascensor y hasta comer en un restaurante de comidas rápidas eran los deleites de aquellos cuyos parientes vivían en Capital Federal o en otra ciudad importante.

Caminar por la arena húmeda, descubrir caracoles, sentir el aire salado y húmedo, ver atardeceres, caminar por las peatonales, comprar alfajores, tomar sol para que nos creyesen que fuimos de vacaciones, eran momentos codiciados para aquellos que tenían familia en la costa.

De esta manera, culmino este compartir con ustedes de mis recuerdos fotográficos propios y de gente amiga de mi Pilar de siempre en este tiempo placentero de las vacaciones de verano…

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