Cartas de lectores

miércoles, 14 de diciembre de 2011 · 00:00

 

HCD, mujeres y protocolo

 

Sr. Director:

Tuve el honor de acompañar a la última sesión del HCD a la concejal saliente Marcela Campagnoli. Todo era algarabí­a y festejos por la asunción de los nuevos concejales. Estoy de acuerdo en que se debe vivir como una fiesta de la democracia, pero sucedió algo que pasó desapercibido para la mayoría y que al menos para mí cortó el clima festivo. Tampoco veo que la prensa lo haya reflejado...

En un momento, el presidente del HCD anunció que se harí­a presente el Sr. intendente Dr. Zúccaro, para lo cual solicitó a las señoras concejales presentes que lo fueran a buscar para escoltarlo. Desconozco el protocolo, tal vez en ello se funda que el intendente deba ser escoltado y no pueda caminar solo para ingresar al salón.

Hasta allí­ podemos compartir o no una cuestión que, reitero, podría ser protocolar. Pero si realmente corresponde por protocolo que sea acompañado, en todo caso debiera ser por los presidentes de bloque, o por un grupo de concejales mixto en representación del cuerpo legislativo. Pero eso de invitar a las señoras concejales a acompañarlo francamente me parece absolutamente machista.

Me alegré profundamente de no estar entre esas “señoras concejales” reducidas por el Sr. intendente a meras figuritas decorativas de su persona. Hay leyes que proclaman la igualdad entre el hombre y la mujer, leyes que protegen a la mujer de cualquier tipo de discriminación y violencia y el señor presidente del HCD se permite en un acto de esa magnitud “cosificar” de esa manera a quienes nos representan y lo que es más triste aún es que ninguna de las señoras concejales se haya opuesto o cuestionado la situación. Muy por el contrario, se las vio muy felices de ir a escoltar al Sr. intendente que tampoco hizo mención alguna al tema.

Qué tristeza que nos dejemos reducir a meros elementos de ornamento para un representante de la mayoría del pueblo. Obviamente no me siento representada ni por esas concejales ni por un intendente que permite y se regocija con esa denigración de las mujeres.

 

Dra. Maricé Silva (silva.marice@gmail.com)


 

Testigo se ofrece

 

Sr. Director:

Soy Diego y yo estuve parado en la barrera del paso nivel cuando el remisero cruzó con barrera baja. No me parece justo que el remisero haya quedado en libertad después de haber fallecido la mujer embarazada, su hija y su marido. Si necesitan testigo no duden en llamarme.

 

Diego Javier Fernández (djfdele@yahoo.com)


 

Abuela Marci

 

Sr. Director:

A través de este medio quiero dirigirme a mi abuela Marci. Sé que te debe parecer raro que te haya escrito una carta, pero me parece el mejor complemento para tu regalo de cumpleaños. Sé que no soy una persona muy expresiva, o al menos no tanto como me gustaría. Sé que está mal y esa fue la premisa para escribir esta carta, para que no pase otro cumpleaños más sin que te pueda transmitir lo mucho que te quiero y todo lo que significás para mí.

Antes que nada te quiero agradecer por todo el cariño y todas las enseñanzas que me diste desde chiquito, eso es mucho más valioso que cualquier cosa en el mundo, y las lágrimas en mis ojos al escribir estas líneas lo demuestran. Tanto vos como el abuelo, son dos pilares fundamentales en mi vida y quiero que lo sepas. Además te agradezco por haber educado de la manera en que lo hiciste a mamá, porque sin ustedes dos, ella no sería la mujer que es hoy en día.

Otra cosa que quiero que sepas es que por más que no hablemos o nos veamos cotidianamente, el vínculo que tenemos es mucho más fuerte y estás presente en mí todos y cada uno de mis días, desde que me levanto hasta que me voy a dormir y eso será así desde que nací hasta que me muera.

Respecto a mi vida, sé que capaz te preguntás cómo estoy, porque con mamá tampoco hablo mucho. Todavía estoy trabajando en ser más comunicativo, pero por suerte estoy muy bien, estoy muy enamorado de Mechi, no estoy saliendo mucho pero cuando salgo lo hago más tranquilo que antes. Tampoco fumo, me di cuenta que era una estupidez, así que dejé de hacerlo, y en la facultad me está yendo bien, estudiando lo que me gusta.

Podría seguir un largo rato pero no te quiero molestar, sólo quería que sepas que te quiero muchísimo, que soy muy feliz y por encima de todas las cosas, que estoy orgulloso de tenerte como mi abuela. No te cambiaría por nadie ni por nada del mundo.

Sin más para decir por el momento, te mando un beso muy grande y te deseo un muy feliz cumpleaños. Simplemente gracias.

 

Tu nieto David

 

David:

Tus abuelos Eladio y Marci estamos muy orgullosos por ti, de que seas nuestro nieto. Y quiero decirte que te amamos y te queremos mucho de todo corazón. Queremos que sigas adelante, no aflojes ni bajes los brazos, vos podés; y sé feliz nieto mío. Gracias, por siempre, que Dios te bendiga.

 

Abuela Marci.

 

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