El equipo de Séptima División que ganó la final de la Liga Seven de Buenos Aires.
La apuesta para la nueva temporada que se avecina sin dudas que es “fuerte” para el hockey femenino de Fénix Quantum. José Cafferata, que inició este proyecto en 2001, se tiró con todo anunciando que “el sueño para 2011 es salir campeón en todas las categorías”.
Y tiene con qué. Manifestó que desde que están entrenando en Quantum el número de jugadores se duplicó. Llegaron a las casi 100 chicas que conforman las diferentes categorías que intervienen en el campeonato de la Liga Seven de Buenos Aires.
Pero el gran desafío para este año apunta a lograr títulos o clasificar a todos los equipos a los playoffs por la corona. “La Primera División se terminó de formar con todas jugadores mayores de 18 años, por más que siempre tengamos que mechar jugadoras de las inferiores o de la Quinta”, declaró.
Y agregó: “Si bien en 2010 el equipo terminó 7º entre 10 participantes, la intención ahora es llevarlo a la cumbre, teniendo en cuenta la experiencia y el roce que sumaron las chicas en estos años.”
Cafferata se mostró convencido de la experiencia que tomaron sus jugadores, sobre todo porque éste será el tercer año consecutivo que logra sostenerse como equipo.
Con estos argumentos, el técnico apuntará a una pretemporada exigente para llegar en condiciones al inicio del campeonato de la Liga Seven. Además, gracias al gran número de chicas que se sumaron en los últimos meses, le permitirá al entrenador armar un equipo titular y otro alternativo en el que irá evaluando y comparando el nivel de crecimiento de cada una de las jugadoras.
“En competencia hubo cerca de 38 chicas en 2010. Pero para el 2011 vamos a tener más de 65 teniendo en cuenta la infraestructura con la que vamos a contar”, resaltó.
Además el sueño por dejar los equipos de 7 jugadoras para pasar a uno de 11 sigue intacto. “En 2001, cuando arranqué con este proyecto, nunca entramos al torneo metropolitano por una cuestión de número de jugadoras ya que no llegábamos a armar todos los equipos. La esperanza sigue vigente pero esperemos que en 2012 podamos desembarcar en el metropolitano”, valorizó.
Cambio de escenario
Con la salida del gerenciamiento de Fénix, el hockey debió mudarse a otro sitio ya que la comisión directiva a cargo del fútbol terminó de ocupar todo el estadio.
“Fue una jugada arriesgada que en definitiva terminó saliendo bien”, analizó Cafferata. “Con César (Mansilla) llegamos a un convenio de que los ‘viejos’ (miembros de la CD) no querían saber nada de tener actividades extra en todo el estadio. No querían un riesgo. Nunca concretaron una reunión conmigo para saber y conocer qué era lo que hacíamos”, declaró con dureza.
Entonces, Cafferata y sus colaboradores salieron en búsqueda de algún espacio para llevar el hockey ya que se había quedado sin lugar. Y allí apareció Quantum: “Me abrió las puertas, presentamos el proyecto sin dejar de tener la identidad con el nombre de Fénix y fue una jugada bastante arriesgada, porque de las 38 chicas que habitualmente componían los equipos no sabíamos si iban a poder siguiendo yendo, ya que tenían que cambiar de horarios y de ámbito de práctica.”
Lo positivo de su traslado del estadio al complejo deportivo de Derqui fue que logró romper la barrera de 50 jugadoras por divisional. Y hasta llegaron a las 95, “producto que se acercaron de Derqui, Villa Rosa y Pilar. Como que la ubicación del predio fue más directa para todos, porque si lo analizás bien está justo en el centro del Partido. Y esto permite que muchas chicas en pocos minutos puedan acercarse al predio y no le queda tan a trasmano como sucedía cuando iban al estadio.”
Tras el receso por las fiestas de fin de año y estas dos semanas de vacaciones, las chicas y el cuerpo técnico de Fénix Quantum regresarán el próximo lunes 17 a la actividad con la pretemporada.
Cancha sintética
La mudanza del estadio a Quantum a la vez le significó a las jugadoras poder practicar un juego más rápido. Es que abandonaron el césped natural y empezaron a entrenar en cancha sintética lo que les permitió tomar otro ritmo de juego. “El desafío de jugar con equipos en cancha de césped en muy mal estado a una de sintético cambió muchísimo el rendimiento de las chicas”, describió. Y agregó: “No tuvieron práctica en natural desde abril pasado.”
Pero resaltó que para la final que disputó la Séptima División de Fénix ante Las Osas de Hurlingham, como visitante, hicieron los últimos entrenamientos en césped, para adaptarse rápidamente al juego diverso que propone el pasto.