El problema de la derecha en la Argentina
Sr. Director:
No es sólo si respetan o no los Derechos Humanos, ya que su incumplimiento, o su apología, al tratarse de un delito, en un Estado de Derecho, deben ser juzgados y condenados con todas las innumerables garantías que les brinda la Constitución Nacional en un estado democrático y que en general cada vez que estos sectores políticos han tomado el poder nunca se los garantizaron a nadie.
Todos los gobiernos elegidos por la voluntad popular se han encargado de una u otra forma, con más o menos convicción y coraje, de juzgar y condenar los crímenes de lesa humanidad y la violación de los derechos humanos.
Pero el verdadero problema de los que se inspiran en ideologías primitivas, anacrónicas y con expresiones prediluvianas no es la admiración por los regímenes como el Aparheid racista de Sudáfrica, el de Pinochet o el de Videla ni siquiera el de sus antecesores como Roca, Uriburu o Almte. Rojas. Sino que los regímenes de terror y genocidio que instalan es sólo para imponer modelos económicos que de ninguna otra forma, en funcionamiento de la democracia podrían lograrlo.
Por eso lamentablemente, siempre está un elenco estable de idiotas útiles, como el Sr. concejal Saric, que hacen el trabajo sucio para generar las condiciones para que nuevamente intenten imponer por la fuerza el modelo económico y social de las “corporaciones” de la economía superconcentrada y de la SRA; volver a someter al pueblo argentino en una colonia pastoril agroexportadora donde sobran casi 25.000.000 millones de argentinos.
El modelo de saqueo y expoliación a los trabajadores y a los sectores medios que esconden bajo su discurso (de mano dura y que sólo se respetan los DD.HH. para los delincuentes) es la verdadera y más grave ofensa que estos verdaderos primates le hacen al conjunto de la sociedad civil.
Ojalá que algún día puedan representar democráticamente las expresiones conservadoras y liberales de sus intereses sin tener que apelar a los golpes de estado, a las conspiraciones, al esmerilamiento y desgaste de las instituciones constitucionales y a las teorías destituyentes.
Hoy, expresiones de derecha gobiernan en Italia, Francia, Inglaterra, gobernaron durante muchos años con Reagan y con Bush, con sus resultados a la vista, con desaceleramiento de las economías y desocupación récord en su historia después de la Segunda Guerra Mundial.
La derecha argentina aún debe aprender a respetar no sólo los derechos humanos sino las leyes y la Constitución Nacional. Debe comprender definitivamente que el pueblo argentino decidió mayoritariamente vivir en democracia. Nunca los genocidas, los dictadores ni sus seguidores pudieron explicar claramente qué motivos tenían para secuestrar niños y bebés, torturar y matar mujeres embarazadas, adolescentes y estudiantes secundarios que luchaban por conseguir un boleto estudiantil, dinamitar detenidos como en Fátima, a secuestrar y matar trabajadores y delegados, a tirar personas vivas desde los aviones de la Marina (los mismos que escondieron para no pelear en Malvinas).
Para el miserable fin de imponer a sangre y fuego el modelo económico de Martínez de Hoz, el de la concentración financiera, la destrucción toda la industria nacional, donde las primeras víctimas siempre fueron los trabajadores, sectores medios y el sector productivo nacional
No trafiquen más su ideología, hagan sus propios partidos, den la cara, digan lo que piensan y no se escondan más en los pliegues de los partidos populares.
Juan Carlos Ceres Gregori
