Confesiones de invierno. Álvaro en su peluquería de Pilar. Le gustaría peinar a Madonna y a Penélope Cruz.
por Celeste Lafourcade
La cita es en su peluquería de Pilar, después de una producción de fotos con celebrities, esas que lo eligen y respetan, y a las que él lookea y mima en la misma proporción. Álvaro Rivas tiene 37 años y la responsabilidad de tener en sus manos las cabezas de muchas de las figuras más importantes del país.
Sin embargo, si el hecho de ser uno de los peluqueros con mayor reconocimiento nacional hacía suponer que íbamos a enfrentarnos con un divo, la intuición estuvo equivocada. Sencillo, amable y hablador, no escatima palabras ni tiempo para cada respuesta.
Uruguayo, Álvaro llegó a la Argentina junto a su familia cuando era chico y a los 15 ya estaba trabajando para Roberto Giordano. “Empecé como todos en esto, barriendo”, recuerda, y admite que “ahí empecé a conocer el ambiente de la televisión, mi primera madrina fue Andrea Frigerio”.
Después de trabajar de forma independiente y perfeccionarse en el exterior, en 2001 decidió fundar Cool Cuts en Barrio Norte. Hoy, el staff pasó de 8 a casi 100 empleados y el nombre se convirtió en una marca consagrada. La peluquería dio paso a la empresa, que hoy cuenta con un departamento de marketing para estudiar y aplicar las últimas tendencias.
En 2004 abrió la sucursal sobre la calle Chubut, a altura del Kilómetro 50 de la Panamericana, en Pilar, el lugar que eligió para vivir con su mujer y sus dos hijos.
“Muchos se reían y me decían ‘cómo vas abrir una peluquería en Pilar’. La abrí porque tenía muchas clientas que iban al centro a cortarse porque en Pilar no tenían un estilista de confianza”, afirma, mientras rememora las épocas en que “venía cada 15 días y atendía a mis clientas de Pilar en la casa, por ejemplo a la arquitecta Silvina Bourguet a veces le cortábamos en la pileta, nos comíamos un asado y nos volvíamos”.
-¿Tiene un estilo particular la mujer de Pilar?
- Mucha gente que tiene negocios acá me decía que las mujeres eran histéricas, que se quejan. El público de Pilar viaja, conoce lo que es un buen servicio y para mí es una ventaja. Yo tengo la filosofía de que nosotros crecemos con la exigencia del cliente. Lo que sí cambia es que la gente de Pilar es mucho más exigente con el tema de los turnos. Odian esperar. Y es más de usar el pelo largo. Quizás en Barrio Norte es más cosmopolita, se juega más con colores y cortes.
-¿Cómo repercute que en la actualidad la mujer esté tan informada de las tendencias internacionales?
- Antes tenías que viajar para enterarte de la moda, hoy con Internet la gente está muy informada. Además la moda se ve en el cine, en todos lados. Nosotros tenemos la obligación de buscar un valor agregado y decir cuál es la tendencia y qué se usa. Pero no es imponer sino proponer, cada mujer sabe qué es lo que quiere usar. Hoy la mujer está entendiendo que estar a la moda no es frivolidad, sino que es verse bien, cuidarse, mimarse. Es tener un abanico de opciones según tu estilo y la etapa que estás pasando. Es importante que el profesional conozca la moda del mundo, la vuelque pero sobre todo, la personalice.
Nombre propio
“La mujer en Cool Cuts no viene a mirar precios”, dispara el fundador, para explicar que “viene a buscar un asesoramiento integral. Lo nuestro trasciende a lo que es cortarse el pelo, le miramos las manos, el color. Hasta nos preguntan si es bueno ponerse colágeno o hacerse una cirugía”.
En el currículum de Rivas aparecen figuras como Araceli González, Catherine Fulop, Lola Ponce, Nicole Neumann o Juana Viale. Jura que sigue haciendo “10 o 15 cortes por día” y que “15 o 20% de nuestro público son hombres”, los que –asegura- son “cada vez son más exigentes, se hacen las manos, se retocan las cejas y tienen referentes como David Beckham o el año pasado los Valientes”.
Precisamente, entre sus clientes masculinos figuran Mariano Martínez, Osvaldo Laport, Joaquín Furriel o Martín Palermo. Además, tiene una importante trayectoria en el trabajo con producciones televisivas y cinematográficas, donde le toca lookear personajes.
-¿Se hace complicado lidiar con las exigencias de las celebrities?
-No, yo nací entre ellas y cuando uno sabe lo que hace, al contrario. La verdad que tengo una relación excelente, con muchos se genera una relación personal. Uno tiene que entender que para ellos la imagen es más importante que para nosotros, que somos gente común.
-A partir de Giordano los peluqueros de famosas también empezaron a hacerse famosos. ¿Hay divismo en el rubro?
- Yo tengo una excelente relación con todos mis colegas. Cada tanto con Pino nos sentamos a tomar algo y antes de que aparezca Giordano decir que eras peluquero era mala palabra, es un error no reconocer lo que hizo él y otros colegas. Ya no hay tanta guerra de tijeras, hay una generación nueva que trabaja de otra manera. Yo creo en el perfil bajo, que la prensa pasa por mostrar una tendencia a través de hombres y mujeres que son referentes en la Argentina de la moda.
-¿Hay celos cuando una estrella se pasa a otro peluquero?
- Por supuesto, pero nosotros no somos dueños del cliente, ni de cualquier figura. Es un error creer que es una relación for ever (para siempre).
-¿Cómo se logra la fidelidad del cliente?
- A través del conocimiento, del trabajo y el respeto. Siempre tenés que estar informado, tenés que cautivarlo. En muchos lugares la primera vez que vas te atienden 11 puntos, después cada vez menos y al final como que te están haciendo un favor. Siempre tiene que ser la primera vez. Si el cliente ve que vas evolucionando, no siente la necesidad de cambiar. A mi la competencia me mantiene vivo.
¿A qué famoso te gustaría peinar?
- Penélope Cruz me encanta, Kate Moos que me parece que es un ícono de la moda, también Madonna. Empecé barriendo y hoy vivo de lo que me gusta y soy un tipo optimista. Para mí el “no”, no existe.
Lo que se viene
Junto a su equipo de trabajo de Pilar, integrado por Javier, con amplia experiencia en producciones editoriales y televisivas, “Pachi”, que obtuvo el tercer puesto en un concurso sudamericano de estilistas, y la colorista Viviana, entre otros colaboradores, Álvaro Rivas habló de las nuevas tendencias para la temporada primavera-verano.
• Morochas: Que no sean tan morochas, que los castaños no sean tan uniformes, que se animen a darse luz, eso suaviza los rasgos.
• Rubias: Los colores no cambiaron, sí las técnicas. Tres colores siempre son mejor que un rubio sólo o una base con mechitas. Hoy una rubia de Cool Cuts tiene un rubio en la capa inferior, un rubio medio y un rubio en la capa superior. Y quedan tres rubios combinados sin gorras y cintas en la cabeza.
• Chau al flequillo: Se va a dejar de usar un poco. Más raya al medio y largos.
• Fundamental: No ir contra la textura del pelo, hacer un corte versátil que te quede bien tanto ondulado como lacio. Además hay que mirar la cara y la altura.
El equipo de Cool Cuts pasó el martes por Tinto y Soda. Allí peinó y maquilló a todo el staff del restaurante que se preparó para recibir a los clientes que llegaron a festejar el Día del Amigo.
