Argentina registró 176 víctimas de femicidios y otras formas de violencia de género entre el 1° de enero y el 31 de agosto de 2026, según el último relevamiento del Observatorio Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá). La cifra equivale a un crimen cada 33 horas y ya supera el total contabilizado durante 2025.
El registro incluye distintas expresiones de violencia extrema: 127 femicidios directos, 15 femicidios vinculados de varones y niños, 8 trans/travesticidios, 17 feminicidios en contextos de narcotráfico y crimen organizado y 9 suicidios feminicidas.
Los antecedentes judiciales constituyen uno de los datos centrales del informe. Solo el 11% de las víctimas acudió previamente a la Justicia para denunciar los hechos. Entre quienes contaban con medidas de protección, el 75% tenía una orden de restricción contra el agresor y el 12%, un botón antipánico.
132 CHICOS QUEDARON SIN SUS MADRES
Los crímenes también alcanzaron a las familias de las víctimas. Unos 132 niños y adolescentes quedaron sin madre durante los primeros ocho meses del año, de acuerdo con los datos recopilados por la organización.
El informe también permite trazar un perfil etario. La edad promedio de las víctimas fue de 39 años. Entre ellas había 16 niñas y adolescentes y 17 adultas mayores. Los femicidas, en tanto, registraron una media de 41 años.
LAS PROVINCIAS CON LAS TASAS MÁS ALTAS
La incidencia de la violencia feminicida presenta diferencias entre jurisdicciones. Santiago del Estero encabezó la tasa nacional, con 1,7 casos cada 100.000 mujeres. Santa Fe quedó en segundo lugar, con 1,6, y Catamarca alcanzó 1,4.
El indicador provincial resulta relevante porque relaciona la cantidad de casos con la población femenina y permite comparar territorios de distinto tamaño. El material difundido por MuMaLá solo identifica esas tres jurisdicciones como las de mayor tasa, por lo que no permite reconstruir un ranking completo del país.
ARMAS DE FUEGO, EL MÉTODO MÁS UTILIZADO
Las armas de fuego concentraron el 32% de los asesinatos relevados y constituyeron el mecanismo más frecuente. Las armas blancas ocuparon el segundo lugar, con el 24%. La asfixia representó el 13% y los golpes, el 11%.
En conjunto, las armas de fuego y las armas blancas aparecen en el 56% de los casos clasificados bajo esas modalidades. El informe difundido no detalla en la información disponible cómo se distribuye el porcentaje restante entre otros mecanismos.
EL RECLAMO DE MUMALÁ AL GOBIERNO
Ante los resultados del relevamiento, MuMaLá cuestionó la falta de prevención y de políticas destinadas al abordaje de la violencia de género. La organización dirigió su reclamo al Estado nacional y pidió recuperar recursos e instrumentos específicos.
El observatorio exigió "a nivel nacional la restitución de los presupuestos, las estructuras funcionales y las iniciativas que garantizan el derecho a vivir libres y sin miedo".
¿LO SABÍAS?
¡BASTA DE FEMICIDIOS!