Cartas de Lectores

sábado, 19 de junio de 2010 · 00:00

 

Qué debemos hacer con las facturas de gas

 

Sr. Director:

La empresa Gas Ban, otro de los engendros menemistas de los años de privatizaciones, ha abierto, hace un tiempo, una sucursal en el Village. Una sola empleada debe atender a los miles de usuarios. El lugar, de por sí incómodo y trasmano, demasiadas veces tiene un cartel que nos “invita” a visitarlo en otra oportunidad dado que “el sistema se encuentra caído”, una forma elegante de decir “no se atiende” y/o “no queremos atenderlos” que es lo mismo.

La Defensoría del Pueblo ha cumplido el rol de unificar a los vecinos e iniciar un juicio por el cobro de tres ítems hace varios meses. Con relación a las oficinas de “Defensa del Consumidor” puedo afirmar que pareciera “no tienen nada que ver” aunque cobran por ser nuestros defensores, dado que consumimos en una empresa privada; pero vaya uno a saber cómo son los parámetros de esa oficina defensora de nuestros derechos.

Ahora, ya presentado el escrito por la Defensoría en la Justicia, nos enteramos que debemos nuevamente concurrir a las oficinas de Gas Ban en Village y allí hacer nuestro descargo no abonando los ítem (son tres) que la empresa incluyó venenosamente en las facturas de pago. En esa oficinita de 4 x 3 metros, debemos presentarnos todos los damnificados. Es decir que 25.000 personas tenemos que molestarnos para que una sola persona nos atienda. Por razones lógicas esa empleada trabaja ocho horas y, con mucha suerte, podrá atender a 100 personas al día; lo que hace 500 semanales, 2.000 al mes y 24.000 anuales, en castellano puro podría afirmarse que en un año nos atenderá a casi todos. Por supuesto que en ese tiempo habremos recibido  5 o 6 facturas más por ser bimestrales.

Conclusión: la Defensoría pareciera no puede hacer más de lo que hizo, nuestra Defensa del Consumidor tampoco, Gas Ban no nos atenderá por no tener (ni querer) infraestructura, ni personal, ni ganas de que nos quejemos. Resultado final: los usuarios deberemos pagar toda la factura (a propósito mal hecha) y cuando salga el fallo reclamar esos pagos excesivos, lo que indicaría que nunca nos haremos de nuestro dinero y de lograrlo esos billetes no valdrán lo mismo que hoy.

Claro que algunos podrán hacer el trámite, unos pocos, los demás deberemos conformarnos con retirarnos puteando de las oficinas de la privatizada por el menemato noventista.

¿Habrá otra solución legal? La respuesta es desoladora ninguna. En este, nuestro bendito país, todo se puede llegar a lograr con medidas de fuerza. Cómo no podemos hacer huelga la única solución a mano sería “cortar el acceso norte” a escasos metros. Allí, encontraríamos quizás las respuestas que nadie nos ofrece. Sacudiríamos la modorra judicial y empresaria.
Varias cámaras de tevé y los noticieros “avivarían” a otros damnificados y, por lo menos, no pegaríamos la vuelta de las oficinas de Gas Ban puteando al intendente, a los concejales, a Menem, a los kirchner, a todas las privatizadas, a la policía, a los bomberos, a la Iglesia, al bingo, a los ricos y a todo el mundo, porque es la impotencia la que nos hace criticar e insultar sin razonar.

En suma, pareciera, luego de estas líneas, que el corte de ruta es lo más adecuado.

 

Enrique Guerra (quiquedv@yahoo.com.ar)

 


 

Agradecimiento de SCIPA

 

Sr. Director:

La Sociedad de Comerciantes, Industriales, Propietarios y Afines del Partido de Pilar (SCIPA), quiere por este medio destacar la labor de los agentes de tránsito del Municipio de Pilar que a pesar de las inclemencia del tiempo, durante una copiosa lluvia del lunes 14 del corriente mes, estuvieron cumpliendo con el deber de crear las condiciones necesarias para el correcto desenvolvimiento del tránsito en la calle Pedro Lagrave, entre Ituzaingó y Rivadavia, durante el llenado de la losa para terminar la construcción de la planta baja de la sede social de SCIPA. Una vez más la tarea desempeñada por los agentes de tránsito ha sido satisfactoria.

  

Alberto Moreira, secretario; Daniel Castro, presidente.

 

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