Retomando nuestras notas de derecho de los consumidores me permito hacer esta reflexión sobre el costo oculto de la verdadera “epidemia” de venta de LCD.
¿Quién no ha pasado en estos días por alguna casa de electrodomésticos a comprar un televisor LCD para ver cómodamente el mundial aprovechando las múltiples ofertas de 50 y hasta 60 cuotas fijas?
Sin embargo, vale la pena aclarar y explicar que “no todo lo que brilla es oro”. Existen varios aspectos para analizar en cuanto a este tema. Por supuesto, que el hecho positivo es que se puede acceder a un bien en cuotas de un valor relativamente bajo, accesible a la clase media. Pero sigue resultando negativa la campaña masiva de venta de un producto como éste en base a fomentar una especie de conciencia colectiva de que se trata de compras sin intereses ni costos adicionales imposibles de obviar.
En primer lugar tenemos que aclarar que las cuotas son fijas pero incluyen intereses. Estos intereses además no se calculan sobre saldo deudor sino sobre el monto completo del producto. Por ejemplo, un LCD HD 32" tiene un precio de contado de $3.299 y en 50 cuotas de $80.98 termina costando el 18,5%: $4049.
Por otro lado, si ya tenemos la tarjeta de crédito del banco que hace el descuento tenemos que considerar que pase lo que pase tendremos una deuda a pagar en cuatro años y dos meses. Esto implica que deberemos afrontar durante 4 años los gastos de la tarjeta: renovación, envío, seguros, etc. Por este período de tiempo no podremos decidir libremente y sin ninguna consecuencia si queremos dar de baja la tarjeta. El costo del envío de resumen, que no se abona los meses que no tenemos saldo, no podrá tampoco eludirse. En el caso de que surja algún problema con la continuidad del pago, la deuda pude terminar transferida a la cuenta corriente que está incluída en el paquete que los bancos nos invitan “amablemente” a abrir cuando solicitamos una tarjeta de crédito.
Hay que tener en cuenta que este tipo de ofertas lo ofrecen los bancos y no las empresas de tarjetas de crédito. Si no somos clientes del banco que ofrece la financiación, deberemos sacar una nueva tarjeta y afrontar sus gastos y los del paquete de cuentas que debemos abrir para que nos aprueben la solicitud.
Analizando solamente los gastos fijos: El costo de envío de resumen va de $12 a $22 según el banco emisor, 50 meses pasamos a pagar entre $600 y $1100. El costo de renovación está entre $250 y $750, nos da un rango de $ 1250 a $ 3750. (Se multiplicó por cinco años porque la renovación es anual).
Entonces, en 50 meses pasamos a pagar gastos que van de $ 1850 a $ 4500. Entre un el 41% y el 100% del valor al contado de un LCD de 32" y siempre que estos montos no aumenten en los meses futuros.
En fin, como dice el refrán: “Cada cual echa sus cuentas, unas veces va errado y otras acierta”.
* Estudio Jurídico Bivort-Domenech
Hipolito Yrigoyen 677
