Cartas de Lectores

sábado, 24 de abril de 2010 · 00:00

Inundados de La Lomita

 

Sr. Director:

Ante la posibilidad de que el gobierno reubique a las familias inundadas del barrio La Lomita en otros puntos del distrito, y entre ellos en la localidad de Manzanares, unos 400 vecinos se movilizaron para enfrentar lo que genuinamente consideran un riesgo para su calidad de vida: la escuela, el centro de salud, el transporte, y todo lo que sea o debiera ser un servicio público, se encuentra allí colapsado.

Desde hace años, a cada uno de los reclamos, los vecinos recibieron “noes”. Y ahora sienten injusto que para “vecinos de Manzanares de toda la vida” nunca haya habido respuestas, y que el gobierno sí las encuentre para vecinos de otros barrios.

Los inundados son unas 80 familias que –como todos- sufren, trabajan, ríen… y tienen hijos a quienes aman. Ellos no quieren cambiar cada 2 años el auto que no tienen; tampoco anhelan ver crecer al liquidámbar proyectando su sombra sobre la galería: “ellos” no tienen galerías, y los árboles más cercanos son los de la lindera Universidad del Salvador, en la que sólo su cancha de fútbol alcanzaría para dar lugar a todas las familias inundadas (ni hablar de lo que se podría hacer en las más de 12 manzanas que Pilar le regaló a la USAL a cambio de que construyera un hospital escuela que nunca hizo).

El único deseo de estos menesterosos sea quizás que sus pequeños tengan una vida algo menos dura de la que ellos se ven condenados a vivir.

Junto a los vecinos “de a pie”, que tenían en claro su negativa a lo que consideraban una posible “invasión”, asistieron concejales y funcionarios. Un edil de Unión PRO, pretendido candidato a suceder al alcalde actual, arengaba subido a un banquito a los presentes, instándolos a exigirle al intendente que firme en 24 hs un documento en el que se comprometa a no permitir asentamientos en Manzanares. Fue cuando la Directora de Tierras del municipio lo interrumpió: “Usted estuvo apoyando y acompañando a los vecinos inundados de La Lomita, ahora no puede hacerse el distraído”; Trindade, ex funcionario de la gestión de gobierno que ahora critica, le respondió con un: “estás mintiendo”. No obstante, una fuente muy cercana a Trindade me aseguró que lo dicho por Olga Santiago, la Directora de Tierras, era absolutamente cierto: Trindade había impulsado los reclamos de los inundados y ahora, que se enfrentaba a una comunidad de Manzanares ofuscada por enterarse de las decisiones gubernamentales siempre tarde, y por los diarios, lo negaba.

Habrá que ver qué actitud toma el ex Director de Relaciones con la Comunidad al momento de votar el expediente en cuestión en el HCD, sobre todo si cuando se vote están los propios inundados presentes.

Al final de cuentas, es competencia exclusiva del Honorable Concejo Deliberante –que Trindade integra- resolver la cuestión; ¿por qué no lo hacen, entonces? ¿cuántos años más habrá que esperar para realizar un plan de desarrollo estratégico que dé respuestas a estas cuestiones? ¿un concejal es concejal para cobrar 5 mil pesos mensuales y levantar su mano 2 veces por mes, 9 meses al año, o están allí para cumplir con los deberes que les impone la ley? Si están para lo primero, sólo habrá que esperar de ellos menos de lo mismo.

 

Gabriel Lagomarsino

 


 

Gernika: un día de feria rural

 

Sr. Director:

El día 26 de abril de 1937 –un día de feria rural- la Villa de Gernika fue cruelmente bombardeada. Casi ninguna casa quedó en pié. Milagrosamente, el “Árbol de las libertades vascas” no sufrió ningún daño. Murieron muchas personas en el rojo fuego del peor de los infiernos.

Quedaron cicatrices marcadas en el alma de los pobladores sobrevivientes, por muchos años.

El Centro Vasco Eusko Etxea, en un sentido homenaje, convoca a sus asociados, adherentes y a todos los vascos y sus descendientes, a elevar preces de consuelo por unos y otros, en los oficios religiosos del próximo domingo 25 y lunes 26 del corriente.

 

Centro Vasco Eusko Etxea.

  

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