El mejor de todos los tiempos
En el equipo que reúne a los mejores futbolistas pilarenses de todos los tiempos, el elegido para ocupar el arco es Hugo Folmer, arquero de Flandria durante la década del 80’, surgido en Abrojal. En la última línea se mezclan dos generaciones y estilos muy diferentes. Los “modernos” Gastón Díaz y Cristian Leiva, actuales marcadores laterales de Vélez y Sportivo Italiano, respectivamente, ocuparían las bandas. Mientras que la dupla de centrales lleva la marca registrada de Jorge Stiven y Conejo Rodríguez, los mejores zagueros que pasaron por Pilar. El primero, ícono del Flecha Azul campeón de la Escobarense en los 80’ y Rodríguez fue clave en el último equipo de Atlético que militó en la D; luego, ascendió a la C con Muñiz.
En la zona de volante se optó por un doble cinco que, de haber sido posible, hubiese quedado en la historia. Oscar Bravo, referente de Argentinos Juniors en el inicio de la década del 70’, jugaría acompañado por Gustavo Chapa Zapata de vasta trayectoria en la cumbre del fútbol nacional (River y San Lorenzo), que vistió la celeste y blanca del 91’ al 97’. Gastón Machín, actual volante de Huracán con paso por Argentinos, Newell’s e Independiente, ocuparía el sector derecho del mediocampo. En el otro extremo de la cancha formaría Leandro Coronel, el joven surgido de Sportivo Pilar que explotó en Vélez y hoy viste la camiseta de Quilmes.
Arriba, un dúo de delanteros que revolucionaron el fútbol local hace décadas, cuando se precisaba una habilidad notable para trascender la frontera del distrito: Antonio Hernández, símbolo del Atlético en los 70’, y Oscar Cordobés, alías Coco Portillo. Cordobés jugó en la D con el Rancho, pasó a Estudiantes de Caseros y luego jugó en Italiano y Juventud Unidad de San Miguel.
Un dream team histórico
Debido a las diferencias lógicas entre el fútbol actual y el que se jugaba décadas atrás, El Diario y el periodista Eduardo Rossi optaron por realizar un equipo ideal formado íntegramente por los futbolistas locales que brillaron durante las décadas del 70’ y 80’. La columna vertebral de este equipo está basada en las figuras de Atlético Pilar de aquellos años. El arquero Pancho Galeano, el central Topo Pérez, el mediocampista Roberto Chirola García y el marcador lateral Pedro Palaveccino integraron los últimos equipos del Rancho en la D. De ellos, García fue el de mayor trayectoria, ya que pasó por Muñiz y jugó en varios equipos del interior. Asimismo, el defensor Duchi Rodríguez se ganó un lugar en el dream team por su destacada actuación en Atlético y el delantero Calavera Peralta también sobresalió en el rojiblanco, ambos durante la década del 70’. Luego, Peralta vistió la camiseta de Sarmiento de Junín y Duchi fue presidente de Peñarol de Pilar. Katunga Bello fue elegido como lateral derecho por su trayectoria en Abrojal. En el mediocampo se destaca Domingo Toro Belizán, quien jugó en la B Nacional con Estudiantes de Buenos Aires. Allí le tocó enfrentar a Racing de Avellaneda, Gimnasia y Esgrima de La Plata, entre otros; también marcó a Miguel Brindisi y se codeó con grandes jugadores. Miguel Coronel, padre del futbolista Leandro, jugó en Flecha Azul y fue uno de los mejores volantes de Pilar. Pancho Coria sobresalió como delantero en Atlético y militó en la Primera B, vistiendo la camiseta de Temperley. Y la gran figura de los históricos es Carlos Mono Galera, enganche de Atlanta en la década del 80’.
La selección actual
Si imaginamos un campeonato de fútbol donde cada ciudad del país es representada por sus ciudadanos, Pilar no tendría nada que envidiarle a las regiones más semilleras de la Argentina. De hecho, aunque no cuenta con delanteros profesionales reconocidos a nivel nacional, el siguiente once inicial del Pilar actual puede ser candidato en una versión libre y abierta de los ex Torneos Bonaerenses.
El arquero sería Cristian Rodríguez, de Derqui, quien pasó por Fénix y Sportivo Italiano. Gastón Díaz, de Vélez, de lateral derecho. El ex Fénix Diego Sosa, titular en San Martín de San Juan (Nacional B) y Martín Zúccaro (Fénix) serían los defensores centrales. Y por izquierda aparece Leiva, de Sportivo Italiano. El sector de volantes quedaría compuesto en su totalidad por futbolistas altamente profesionales. Machín (Huracán) fue elegido para jugar por derecha y Leandro Coronel (Quilmes) puede desempeñarse por izquierda. En tanto, Cristian Bustos, de Estudiantes de Buenos Aires se repartiría el trabajo en el centro del campo con Gustavo Colman, el derquino que brilla como mediocampista en el Trabzonspor de Turquía, el cuarto equipo de ese país detrás de Fenerbache, Besiktas y Galatasaray. Por otra parte, la ausencia de delanteros profesionales en Pilar llevó el ojo de la búsqueda a los torneos regionales, donde la exigencia física es mucho menor. Allí se destacan Ricardo Chaparro, delantero del Deportivo Villa Rosa (hoy en la Liga de Pehuajó) y Marcos Riquelme, uno de los jugadores más talentosos de la Liga Escobarense. Ambos tienen las cualidades necesarias para encarar una carrera como jugadores profesionales, pero por diversos motivos nunca pudieron cristalizar ese sueño.
Lo mejor de Fénix 1997-2010
En la historia de Fénix se puede establecer un antes y después a partir de su llegada a Pilar. Por ende, aprovechamos ese quiebre en la vida del Cuervo para determinar quiénes fueron los mejores jugadores que vistieron la albinegra desde que Pilar recuperó una plaza en el fútbol grande de la Argentina. El arquero sería Ignacio Ozafrán. Los dos zagueros laterales son quienes hoy defienden los colores de San Martín (SJ): Diego Sosa por derecha y Raúl Zamponi por izquierda. La dupla de centrales la componen Hugo Gianabella y Víctor Malchiodi, ejes en el orden defensivo que llevó a Fénix a pelear el ascenso a la Primera B en la temporada 2007/08. Por su desequilibro y velocidad, Gastón Sánchez se ganó un lugar en el Cuervo ideal aunque nunca fue parte de un equipo sólido y contundente. De volante central aparece Eduardo González, una de las piezas fundamentales en los tiempos dorados de Fénix en la C. Sobre la izquierda, Ignacio Martínez y en el centro Matías Almeyda. Aunque el Pelado tuvo pocos minutos en el Cuervo, técnicamente está varios escalones por encima del resto y tiene un lugar asegurado. Lo propio sucede con Alberto Acosta, a quien le bastó con un puñado de partidos para desplegar todo su talento y seguir sumando goles a su récord personal. Acompañando al Beto en ataque está Sebastián Neuspiller, el hombre récord del ascenso. El Dandy fue sinónimo de gol durante su carrera en Fénix y dejó un legado que hasta ahora no encontró sucesor, pese a la infinidad de nombres que vistieron la Nº9 desde su salida.
Como complemento, se decidió conformar un banco de suplentes que estaría compuesto por Damián Magarzo (arquero), Rodrigo Alonso, Willy Paredes, Walter Vasconcello, Ignacio Savarezez y Leonardo Ruiz.