Clínica clausurada
Señor Director:
Soy Mónica Falaschi y vivo en el barrio Pilarica, de la ciudad del Pilar. Pegado a mi domicilio se encuentra el centro de drogadicción que supuestamente está clausurado. Pero al día de hoy, sigue funcionando y están los internados viviendo ahí.
Yo ya hace un mes que estoy mandando mails a la municipalidad y al día de hoy no tengo ninguna respuesta.
Simplemente quiero que por los medios toda la gente se entere que este lugar sigue funcionando, que es un peligro para todos los que vivimos ahí, porque esta gente se escapa y anda en la calle sin ningún control, que ya tuve muchos problemas y hasta se me metió en mi casa uno de los internados que se quería escapar y mi hija estaba sola, se asustó mucho y tengo la denuncia de lo sucedido.
Estoy cansada de tanta impunidad y de que no tengamos derechos y de que un juez permita que esto funcione en donde no tendría que estar.
Supuestamente esto está clausurado. Quiero por este medio que todo Pilar se entere que es mentira.
Mónica Falaschi [email protected]
Derecho a la salud
Señor Director:
Quería pedirles si pueden ayudarme. Mi papá de 62 años necesita una operación cardiovascular. Él no cuenta con ninguna cobertura médica, tiene tres arterias tapadas y necesita una operación con bay pass.
En los hospitales que recorrimos no cuentan con los suministros para poder operarlo. Hace pocos días, tuvo otro infarto fue atendido en el Austral y derivado al Sanguinetti. Allí, el jefe de guardia del día 10/11, el Dr. Quiñones, dio el ok para recibirlo sabiendo que el hospital Sanguinetti no cuenta con los medios necesarios para atender a un paciente de esa índole. Imaginen mi desesperación.
Lo retiré de ahí y lo llevé al Argerich (Capital Federal). Allí estuvo hasta el 17/11 y le dieron de alta porque no tienen los insumos para operarlo. Yo no pido dinero, sólo busco hacer cumplir la Constitución Nacional: “salud y bienestar para todo ciudadano que pise o habite suelo argentino”.
Evidentemente esto no es así. Ojalá usted pudieran ayudarme, les estaré muy agradecida.
Daniela Amaya [email protected]