Gliemmo y Rossi observan un detalle de la trompa.
Matías Rossi probó el martes su Chevrolet de Turismo Carretera en el Autódromo “Ciudad de Nueve de Julio”. Junto al Dole Racing, realizó un chequeo mecánico de cara a la competencia de este fin de semana en Paraná, sede de la 14ª fecha del torneo y 3ª de la Copa de Oro, y también ensayó algunas variantes aerodinámicas.
Bajo la supervisión de Ricardo Gliemmo, director técnico del team, el delvisense trabajó en diversos aspectos y con la mira puesta en diferentes frentes. “A la mañana nos dedicamos a asentar discos y pastillas de freno, luego hicimos unas tiradas en las que probamos algunas variantes aerodinámicas, primero con el motor de pruebas y sobre el final de la tarde, con el de correr”, contó Rossi.
“Fue una prueba positiva, siempre es bueno ensayar. Básicamente realizamos un chequeo mecánico para dejar todo listo para la carrera de Paraná y luego aprovechamos para testear ciertos aspectos aerodinámicos que más que nada nos van a ser útiles en Buenos Aires, donde por sus largas rectas la aerodinámica tiene una incidencia destacada”, se explayó el piloto, que se ubica 10º en la Copa de Oro, a 24 puntos del líder, Mariano Werner (Ford).
Respecto de la carrera de Paraná, Rossi indicó que “es un circuito que me gusta mucho, y considero que estamos en condiciones de ser protagonistas, como lo hemos sido a lo largo de casi toda la temporada y sobre todo en las dos primeras fechas del playoff. Pero también espero ser competitivo en La Plata y Buenos Aires”.
Además, opinó que “se viene dando un campeonato muy raro. Yo di ventajas en Trelew al quedarme sin nafta, pero luego sumé bien en Olavarría, aunque sé que no tengo más margen para el error.”