Un 77% de los hogares debió restringir la compra de alimentos por falta de dinero o endeudamiento en los últimos meses. Así surge de un informe dado a conocer por el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI) en base a una encuesta realizada a fines de mayo en el Conurbano y algunos distritos del interior provincial.
Un 77% de las familias resignó alimentos por falta de dinero
Un informe ISEPCI reveló que el 86% sufre "estrés económico" y que casi un 50% debe endeudarse para llegar a fin de mes. Niños y jubilados, los más vulnerables. Lo reveló una encuesta en el conurbano, que incluye a Pilar.
El informe indagó sobre la realidad que atraviesan los hogares de la provincia de Buenos Aires en relación a la situación económica, niveles de endeudamiento, posibilidades de acceso a la compra de alimentos.
La referente nacional de Libres del Sur, Silvia Saravia, alertó sobre el agravamiento de la situación social.
“Realizamos una encuesta sobre un universo de trabajadores formales y precarizados, desocupados y jubilados. Los primeros resultados muestran una realidad muy preocupante, fruto de las políticas de Milei”, señaló Saravia.
Los datos
Del informe surge que el 86% de los hogares está en situación de estrés económico mensual. La mitad de los hogares (47%) manifestó que para llegar a fin de mes deben endeudarse; el 39% llega con dificultad ajustando gastos no esenciales; solo el 14% no presentaría dificultades a simple vista sin embargo el 12% “llega justo, sin margen”, solo el 2% “llega cómodo y puede ahorrar”.
Una de las principales manifestaciones físicas de la inseguridad alimentaria se relaciona con la reducción involuntaria de las porciones. Consultados los/las respondentes sobre si “Durante el último mes, ¿Usted o algún miembro del hogar redujo la porción de alguna de sus comidas por falta de dinero? Surgió que dicha reducción implicó al 70% de los hogares relevados.
Ante la consulta a los responsables de 1087 hogares con niños sobre si “en lo que va de este año ¿alguna vez se quedaron sin dinero o recursos y su hijo/hija no pudo tener una alimentación saludable, adecuada y variada? el 79% afirmó que por falta de dinero les ocurría, de éste total al 41% le ocurre muy frecuentemente y al 38% con poca frecuencia.
En el caso de los adultos de 1301 hogares surge es mayor el déficit ya que en el 44% de los hogares muy frecuentemente no pudieron tener una alimentación saludable y el 36 % también ocurrió aunque con poca frecuencia.
“Quienes antes ayudaban a comedores y merenderos, hoy nos piden ayuda. Familias que antes hacían donaciones, hoy tienen dificultades para llegar a fin de mes o para garantizar la comida en sus casas: el 77% de las familias entrevistadas se privó de consumir lácteos, carnes, verduras frutas, cereales o legumbres por falta de dinero”, afirmó Saravia. En el caso de los jubilados, directamente “8 de cada 10 nos dicen que la jubilación no les alcanza para alimentarse de forma adecuada”.