El ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, reclamó al Gobierno nacional que retome los subsidios al transporte o que intervenga en el precio del combustible para evitar un agravamiento de la crisis en el sistema de colectivos. Según advirtió, la situación actual es de “fragilidad inédita” y podría afectar a millones de usuarios.
El funcionario explicó que el esquema de financiamiento del transporte público funcionaba con aportes compartidos entre Nación y provincia. “Se pagaba 50% el Gobierno nacional y 50% el gobierno provincial. El Gobierno nacional eliminó su 50% y nosotros seguimos pagando el nuestro”, sostuvo, al cuestionar la decisión adoptada al inicio de la gestión de Javier Milei.
En la misma línea, el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia, Gabriel Katopodis, denunció nuevamente la falta de inversión nacional en la construcción de rutas en el distrito.
En medio de los aumentos, Katopodis remarcó que la Nación debe reinvertir el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos en obras viales, a través del Fideicomiso de Infraestructura de Transporte, tal como indica la Ley 23.966.
A raíz de este reclamo, el funcionario remarcó que encabezará una movilización al Ministerio de Economía de la Nación para llevar esos reclamos el próximo martes, en compañía de varios intendentes.
Deuda con los colectivos
De acuerdo con los datos oficiales, la deuda con el sector del transporte bonaerense asciende a $90.700 millones y alcanza a más de 100 líneas de colectivos que operan en territorio provincial. En ese contexto, Bianco insistió en que la Provincia mantiene sus compromisos, pero que el retiro del aporte nacional generó un desequilibrio difícil de sostener.
El aumento de los combustibles es otro de los factores que agravan la situación. Bianco señaló que los precios subieron entre un 20% y un 25% sin medidas de contención por parte del Estado nacional. Incluso mencionó el rol de YPF y consideró que podría fijar valores más accesibles para aliviar los costos del sistema.
En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), la falta de subsidios complica la integración tarifaria y el acceso a combinaciones más económicas.
El ministro de Gobierno también denunció la falta de diálogo con la administración nacional. Aseguró que el gobernador Axel Kicillof solicitó reuniones sin obtener respuesta y que él mismo intentó comunicarse en reiteradas oportunidades con funcionarios nacionales sin éxito. “No nos atienden el teléfono”, resumió.
Más allá del transporte, el funcionario vinculó la situación con un contexto económico más amplio, marcado -según describió- por la caída del consumo y el cierre de comercios y pymes. También cuestionó el recorte de fondos a las universidades nacionales y la pérdida de poder adquisitivo de los docentes.