Enfoque

24 desafíos para el Pilar que viene

En su 24º aniversario, desde El Diario recorremos 24 aspectos para el desarrollo de la ciudad. Con la educación, la salud, la infraestructura y los servicio como ejes principales.
domingo, 16 de mayo de 2021 · 08:29

Este 13 de mayo último, El Diario Regional de Pilar cumplió 24 años. Conviviendo desde entonces con la realidad local, en este informe recorremos 24 aspectos a tener en cuenta para el desarrollo a futuro de nuestro distrito, contemplando a la educación, la salud, la infraestructura y los servicios, entre, como ejes principales.

Emblema de salud 
Con una inversión superior a los 450 millones de pesos, el Municipio está construyendo el nuevo edificio para el Hospital Central. Es uno de los proyectos emblema del gobierno de Federico Achával y, a la vez, una marca de identidad para miles de vecinos que sueñan desde hace más de dos décadas con la obra. El hospital es también el eje de la reformulación del sistema de salud, que avanza con la puesta en marcha de otro hospital en Derqui y nuevos centros de atención primaria. Se trata de un cambio estructural que avanza a paso acelerado.  

Universidad pública
Es otro de los proyectos estrella del actual gobierno. La iniciativa se presentó en 2020 y parece contar con buenos vientos que podrían hacerla realidad en el corto plazo. La iniciativa ya formaba parte de los sueños de muchos pilarenses desde un tiempo antes. La Universidad plantea una mirada al futuro, con un perfil de carreras basadas en la ciencia y la tecnología que engarcen con la creciente demanda de la industria. Pero también rescata la mirada histórica al tomar como base el predio del Carlos Pellegrini.

La tercera ola 
Aunque con números que no parecen por ahora explosivos, Pilar está a las puertas de lo que especialistas definen una tercera ola de inversiones inmobiliarias que planeta una serie de desafíos. La necesidad de ampliar la infraestructura de servicios, de desarrollar nuevas zonas sin dar el tiro de gracia a la ciudad cabecera y los centros de las localidades, y a la vez garantizar el acceso a la vivienda para las mayorías populares en un contexto de encarecimiento de la tierra son solo algunos. 

Cuello de botella
La deficiente infraestructura vial puede ser un obstáculo para el desarrollo. En principio, limita la capacidad de los centros urbanos para absorber parte de la nueva demanda comercial que se genera por el crecimiento constante de la población. La parte del león se la queda la Panamericana.
El actual código urbano contribuye a que eso pase minimizando las exigencias de estacionamiento propio en edificios construidos en zonas urbanas. Pilar es, además, una ciudad sin avenidas ni vías de circulación rápida y con capacidad limitada para absorber más tránsito. Un verdadero cuello de botella.

En movimiento 
Miles de pilarenses utilizan a diario el tren para movilizarse. La promesa de electrificación del San Martín se arrastra desde la década del 60. La vuelta del Belgrano Norte al control estatal también contempla su electrificación. La magnitud de la ciudad merece hace años un salto de calidad de ambos ramales. El servicio de colectivos evidenció una mejoría en la última década. La deuda pendiente sigue siendo un servicio alternativo entre Pilar y CABA a través de Panamericana, hoy monopolio de la línea 57.

Agua y cloacas
La infraestructura de Pilar quedó obsoleta y desbordada por las dos olas poblacionales que recibió el distrito. La ampliación de las redes de agua corriente y cloacas sigue siendo la prioridad, aunque aún parece no estar contemplada en un futuro cercano. Pese a que la mayoría de las enfermedades tienen su origen en la calidad del agua que consumimos. El déficit también alcanza a la infraestructura vial, pese a los intentos desordenados y débiles de los últimos años por expandir los asfaltos.   

Servicios
El déficit de infraestructura que sufre Pilar fue acompañado por las empresas de servicio cuyas inversiones jamás alcanzaron para satisfacer la demanda de una población en crecimiento. Las deficiencias del servicio de energía eléctrica representan el caso más patente que sufren miles de pilarenses entre cortes, bajas tensiones y facturas impagables. El servicio muestra algunas mejoras pero sigue siendo insuficiente.

Conectividad
La era digital y los tiempos de Zoom pandemia mediante, hacen que sea cada vez más imperiosa la necesidad de mejorar la conectividad en Pilar. La brecha digital crece a paso agigantados. Si bien las características territoriales y de extensión hacen más compleja la llegada de internet a los hogares, es hora de trazar, sin es que no la hay, una política municipal en este sentido. La administración pública, en general también debe reconvertirse hacia ese objetivo. 

Industria
Es enorme el potencial industrial de Pilar, con más de 400 empresas dentro y fuera del Parque. El gran desafío es seguir incorporando la industria a la comunidad, dos actores que muchas veces aparecen disociados. Deben las empresas acercarse más a la comunidad, a sus demandas y necesidades, entender que además de producir y obtener ganancias deben cuidar el ambiente y medio ambiente en el que se desarrollan. Es fundamental el rol articulador del Estado. 

Polideportivos
Es enorme el potencial deportivo que tiene Pilar, ya sea en la alta competencia como a nivel amateur y recreativo. Es fundamental seguir apostando a las escuelas de deportes municipales, grandes semilleros, y profundizar la llegada de infraestructura a los barrios. La construcción de un espacio multipropósito en Manuel Alberti, sumado al anuncio de otros cuatro polideportivos similares hechos por el actual gobierno, muestran un buen camino. 

Alta competencia
Los logros deportivos de los pilarenses, individuales y grupales, casi siempre se fundamentaron en los esfuerzos personales de sus protagonistas. Como ciudad que abraza el deporte, además del rol social que este contiene, se puede empezar a evaluar la generación de deportes de alta competencia. Los centros de alto rendimiento en distintas disciplinas son un ejemplo a seguir: una suerte de Cenard local. 

Participación 
Pilar debe mejorar sus mecanismos de participación ciudadana para que el ejercicio democrático no solo se exprese a través del voto cada dos años. Casi no existen antecedentes de compulsas o plebiscitos en Pilar, tan utilizados en las democracias modernas. Son herramientas para al menos poder conocer la opinión de los ciudadanos en temas centrales de la comunidad que habitan. Deben mejorarse e incluso crearse instrumentos más fuertes y concretos de petición ante las autoridades y fortalecerse los organismos de control del Estado. 

Vamos de paseo
El potencial turístico de Pilar, como política de Estado, hoy es una materia pendiente. Se confía en la marca registrada propia del distrito y su natural capacidad para atraer visitantes. Sin embargo, podría aprovecharse mucho más con la explotación de sus fortalezas: verde, gastronomía, entretenimiento, deporte. 

Historia
Pilar cuenta con una historia riquísima. Es necesario revalorizarla, asignarle un espacio físico para su exposición y difusión y sostener el ejercicio de la memoria colectiva. Este valor agregado histórico también se constituye en un componente que puede abrir una ventana más a las múltiples que hoy ofrece el distrito. La actual administración parece haber tomado nota de este aspecto. 

Quiénes somos
El boom demográfico experimentado por el distrito desde la década del ’90 marcó una bisagra: el Pilar pueblo y el Pilar del desarrollo. En ese torbellino quedó atrapada la identidad, muchas veces ignorada y pocas resaltada o defendida desde los gobiernos e incluso por parte de los propios vecinos. Si bien la gestión actual se propuso recuperar dicha identidad, será largo el camino e necesitará además del compromiso de los pilarenses para cuidar y defender el patrimonio cultural y natural que es parte de nuestra historia.

Medio ambiente
Las políticas medioambientales en nuestro país están, valga el juego de palabras, “verdes”. Más allá de los esfuerzos individuales o de algunas ONG, el distrito carece desde hace años de una política ambiental objetiva. Esta se hace cada día más necesaria en un territorio que creció en forma desordenada y donde suelen convivir industrias con viviendas, cultivos y desarrollos urbanísticos. Lo hecho, hecho está, pero es el momento de que Pilar adopte políticas sobre el cuidado del medio ambiente de manera urgente. 

Verde para todos
La falta de espacios verdes públicos es a la vez un desafío y una paradoja en un distrito que se convirtió en marca en torno al verde. Pilar cuenta con apenas medio metro cuadrado de espacio verde público por habitante, muy lejos de los 10 o 15 m2 recomendados por la Organización Mundial de la Salud. La Reserva Natural, creada en 2003, mejoró un poco la ecuación. El Parque Pilar, en el predio del Instituto Carlos Pellegrini, hizo lo suyo aunque no de manera permanente y el Paseo Tratado del Pilar –ex paseo ribereño-, aún pendiente, también va en ese sentido. Pero el camino aun es largo.

Bicheros
Los cambios culturales nos han llevado a considerar a las mascotas como integrantes centrales de muchas familias. Los cuidados que demandan su salud no siempre pueden ser cubiertos económicamente por sus propietarios. La salud de nuestros animales también es un aspecto de salud pública. Además de una tenencia responsables es imperiosa la creación de un hospital veterinario en Pilar. Claro que la prioridad es la salud de las personas y de hecho en esta pandemia creció exponencialmente la infraestructura sanitaria por decisión del Municipio. Pero un aspecto no debe invalidar al otro, más bien se complementan.

¿Qué estudiás?
Se calcula que, en Pilar, el 65% de los estudiantes de Inicial, Primario y Secundario cursan en establecimientos de gestión pública. A su vez, hay casi 400 establecimientos de todos los niveles esparcidos en las diversas localidades, incluyendo universidades y terciarios privados y estatales que ofrecen un centenar de carreras. Sin dudas, un panorama muy diferente –y por supuesto, superador- a lo existente a fines de la década de 1990, con aspiraciones a seguir ampliando más aún la oferta educativa.

Un lugar en el aula
Se calcula que alrededor de 160 mil personas cursan en Pilar, sumando los diversos niveles. En ese marco, uno de los desafíos es seguir trabajando en pos de asegurar las vacantes para el total de la población de Inicial, algo que no se logra conseguir a pesar del aumento de los edificios. Por otra parte, los vaivenes económicos hicieron que sean cada vez menos los colegios de gestión privada accesibles a los sectores de clase media y media baja. De aquellas escuelas que ofrecían un lugar a cambio de una cuota accesible, hoy queda apenas un puñado.

Gente con oficio
Las políticas de Estado sostenidas en el tiempo, más allá de la orientación de las diversas conducciones, no suelen abundar. En Pilar, una de las pocas iniciativas que perduran por fuera de la coyuntura es la de las Escuelas Municipales. En estos centros de formación profesional, gratuitos para sus estudiantes, se capacitan miles de vecinos cada año con una oferta de alrededor de 200 carreras de oficios. Además, si bien la pandemia limitó la presencialidad desde 2020, las cursadas online permitieron no interrumpir un sistema que sigue firme a 20 años de su inicio. Profundizarlas es el camino. 

Ciudad joven 
La composición etaria de Pilar nos habla de una ciudad extremadamente joven en su promedio. Con sus vaivenes, la demanda de educación y deportes se fue cubriendo con el correr de los años. Sin embargo hoy escasean los espacios de entretenimiento/esparcimiento destinados a niños, adolescentes y jóvenes. Más allá de las propuestas privadas, la mayoría inaccesibles para determinados bolsillos, gestionar espacios de acceso público con estas características parece una buena idea. La experiencia y el éxito de Parque Pilar, este verano en el predio del Pellegrini, parecen dar la razón. 

Adicciones
Los consumos excesivos de drogas y alcohol son un problema social y sanitario que avanza sobre la población más joven. Hoy parece imperioso desarrollar sistemas de prevención, contención y tratamiento para las personas adictas y sus familias, generalmente desamparadas y solas ante una situación que no saben ni pueden enfrentar. En los últimos tiempos se nota una retracción del Estado en esa pelea. No es un tema delictual como muchas veces se encara, sino de salud pública. 

Extra, extra
Por último, una breve reflexión sobre el periodismo local. Pocas ciudades cuentan con la cantidad y calidad de medios como Pilar, una tradición que nos acompaña hace más de un siglo, desde la aparición de los pioneros. La cuenta es fácil, a mayor “uso” de la ciudad, mayor consumo de las noticias locales. Potenciemos la mirada y el valor agregado de lo local que, a diario, nos ofrece el periodismo de Pilar. La prensa de esta ciudad habla de lo que nos pasa a los pilarenses. Más periodismo, en definitiva, es mejor democracia. 
 

Comentarios