Es la calma que antecede la tormenta. Sin casos de pacientes con coronavirus internados en el sistema público de salud de Pilar, el Municipio busca aprovechar el tiempo de espera para que el pico de la enfermedad -cuya llegada considera indefectible- lo encuentre preparado.
Entre la tensión de la previa y la inquietud por lo va a venir, los médicos y trabajadores de la salud son el eje de las previsiones, tanto en la capacitación como en la provisión de insumos.
El secretario de Salud, Hernán Galimberti, anticipó ayer las tareas que vienen en esta etapa, que es la de poner a punto el sistema. “Nos adelantamos para que cuando la epidemia avance estemos a la altura de la circunstancias”, dijo, entrevistado por el programa Código Plaza (FM Plaza 92.1).
“La primera línea de batalla es el personal de salud. Estamos tomando medidas para la prevención para que estén protegidos”, dijo, aunque admitió que “es inevitable que algunos nos vamos a infectar”.
Por estos días, “trabajamos en la capacitación para la prevención del contagio, danto a conocer las medidas y los insumos de prevención y cómo se usan”, señaló Galimberti.
El Diario pudo saber que los cirujanos y personal de quirófano serán los capacitadores. Duchos en la rutina de ponerse y quitarse de manera adecuada barbijos, camisolines y mamelucos, serán ellos quienes trasladen la práctica a sus colegas de otras especialidades que, en poco tiempo, tendrán que cambiar sus hábitos de trabajo.
“Estamos capacitando personal para que pueden trabar en áreas más críticas. Los vamos a dividir en equipos para que una parte se vaya quedando en la casa y cuidarlos para que a lo largo del invierno que se viene por adelante tengamos el personal necesario”.
En los últimos días, médicos del Hospital Sanguinetti expresaron su inquietud por los insumos de protección e higiene que requieren para trabajar en la primera línea del frente.
Galimberti confirmó que insumos “hay, pero no siempre se consiguen los de mejor calidad. Es una cuestión de mercado”, indicó. Pero aseguró que existen suficientes “camisolines, barbijos, guantes y alcohol en la farmacia del hospital”.
No todo está disponible desde ahora, confiaron fuentes municipales. Es que aun sin casos a atender, se almacenan los equipos críticos para el momento más adecuado.
Además, Galimberti adelantó que se está “haciendo un convenio con privados para adquirir test rápidos. Sobre todo para la detección precoz del personal de salud”.




