No pudo ser. El primer colegio preuniversitario de la Universidad de Buenos Aires (UBA) fuera de la Capital, que el gobierno de Nicolás Ducoté había anunciado como un desembarco inminente para Pilar, abrió sus puertas ayer, finalmente, en el partido de Escobar.
Con 129 alumnos inscriptos para el primer año, algunos de ellos pilarenses, será la primera escuela secundaria en incluir a la Educación Sexual Integral (ESI) como materia curricular durante sus seis años de cursada.
A fines de 2017, a punto de asumir como diputada nacional, Marcela Campagnoli se despedía de la secretaría de Educación, que había conducido por dos años, con un anuncio explosivo: el primer colegio de la UBA fuera de la Capital se instalaría en Pilar.
El desembarco era inminente. “Estuvo acá el rector (Gustavo Zorzoli), que está muy interesado en que se abra una sede del Nacional Buenos Aires. Sería la primera fuera de la ciudad. La idea es que en el 2018 arranquemos con los cursos de nivelación, los sábados, para que en el 2019 iniciemos el 1er año”, dijo.
Y agregó que “(Zorzoli) estuvo hace un mes, y se asombró por mi apuro. Es que queremos empezar ya, porque es un secundario muy exigente. Hoy los chicos de Pilar, no creo que puedan tener ese nivel si nos les damos un curso de nivelación, tanto a los de escuelas públicas como de las privadas. El curso de nivelación es para evitar frustraciones”, señaló.
Pero un año después se confirmó que las obras para el nuevo colegio se habían iniciado en Escobar, como fruto de la gestión del intendente Ariel Sujarchuk.
Sí tuvo razón Campagnoli en lo exigente del ingreso:
el “Ramón Antonio Cereijo” tuvo, para su primer año escolar, más de 500 estudiantes en su curso de ingreso y sólo 129 de ellos fueron seleccionados para constituirse como alumnos de primer año.




